No nos quedamos en el tiempo, ¡Es antinatural!

Los seres humanos estamos en este mundo viviendo, compartiendo, socializándonos con otros seres humanos, otros seres vivos e inanimados.

Todos hacemos parte de la naturaleza; en su conjunto y relaciones también hacemos parte de un ecosistema buscando en todo momento la homeostasis en la cual interferimos de manera significativa y tal vez con mayor influencia que el resto de los seres.

Estamos vivos según la definición aún vigente de este concepto,
poseemos movimiento y al parecer igual que todo lo demás, teniendo en cuenta la ley del movimiento de Newton, aunque a veces pareciera ser que no somos conscientes de eso, pero es lo que nos vienen indicando los estudios de las diferentes ciencias.

Todo dentro del tiempo entendido como la magnitud que permite medir lo que tarda un suceso en darse con respecto a otro o qué tan separado están en su ocurrencia independientemente del observador.

Bueno esto no es un escrito de ciencia, la humanidad ha venido experimentando cambios y cada vez parecen tener mayor
celeridad que los que han ocurrido en tiempo anterior, esto lo hemos venido vivenciando a lo largo de nuestras vidas.

A veces me pongo a charlar con mi hijo menor, 8 añitos, y comienza a interrogarme, como con intención de comparar lo que fue mi infancia con lo que ha devenido de la suya, me gusta y al mismo tiempo planificamos, yo en lo que quiero continuar la mía y el en lo que quiere cómo será la suya.

Así comienza una serie de cuestionamiento que al final es difícil recordar todos, por ejemplo, me pregunta: ¿con qué juguetes me divertía?, ¿Cuáles programas de televisión eran mis preferidos?, ¿Cuáles videojuegos tenía? Y ese momento de tertulia familiar me transporta los pensamientos en el tiempo y recuerdo ese pasado de familia y ciudad humilde, de muchos años en el pasado, donde los bienes materiales eran escasos, distintos, el desarrollo tecnológico poco avanzado.

Entonces, Comienzo a responderle que mis juguetes, los pocos que tuve, eran balón de hule, carro plástico que se halaba con una cuerda, trompos, bolitas de cristal y cometas que hacía con papel, hilo y varitas de palma.

-Me interrumpe y me pregunta – ¿No tenías play station (PS)?, a lo que yo le respondo, que eso no existía en mi infancia o por lo menos en mi humilde ciudad ni en mi barrio.

Lo quedo mirando y veo la cara de niño sorprendido y tal vez traumatizado al imaginarse lo aburrido que debió ser mi infancia y yo acordándome cómo era feliz de niño.

Me sigue interrogando y me pregunta: ¿los anime que yo veo, son los mismos que tú veías cuando niño? yo le respondo que no, que en mi época eran otros y que los llamábamos muñequitos o caricaturas, entonces, con el avance de la tecnología entre los dos nos ponemos a buscarlos en internet y se le multiplican las preguntas.

Dos generaciones comparando sus vidas, chévere, integrador y fortalece el amor familiar. Pero bueno esto me lleva a comprender que el tiempo ha continuado en el recorrido de mi vida, he dejado de ser ese niño para convertirme en el adulto que soy y en esta época, aunque ya no sea niño tengo la posibilidad de divertirme al experimentar muchas pasiones al jugar en el PS de mi hijo mayor, que viene siendo un PS familiar, jejejejeje.

Con mi hijo que ahora es mayor de edad y con mi hijo de 8 años, he comenzado a ver lo divertido que son los muñequitos, caricaturas o anime como él los llama o tal vez como siempre se llamaron.

Tres edades distintas compartiendo el mismo momento, las mismas condiciones y oportunidades que nos ha dado las circunstancias, la vida o la fortuna si se puede decir así.

Lo anterior me hace recordar teorías sobre el tiempo, antes se pensaba que el tiempo era uno absoluto y de ella se desprendía la paradoja de los gemelos, que de manera hipotética decía que habiendo dos gemelos si uno de ellos salía en un viaje al espacio en una nave espacial a gran velocidad, muy cercana a la velocidad de la luz y luego volviera al planeta tierra y se reencontrara con su gemelo, se daría cuanta que su hermano que no viajó es mucho mayor.

Esto tal vez no ocurre realmente con mis hijos, soy mayor por el hecho que nací primero.

A veces estas cosas de las ciencias son complicadas de entender, sobre todo si nos parecen ficción, magia o brujería, pero he aprendido que todavía nuestro conocimiento no nos permite entender cómo se dan muchos fenómenos que ocurren en la naturaleza y que son cotidianos para nosotros, que los entendemos con sentido común y de manera instintiva porque así estamos programados genéticamente, por eso creo que es importante avanzar en la construcción de conocimientos para develar muchas cosas que están pendientes.

Volviendo a la paradoja de los gemelos, esta se hace difícil entender y siempre será una paradoja si se sigue pensando que el tiempo es absoluto, este paradigma solo se rompe si se aplica la teoría de la relatividad, famosa teoría, que hace ver las cosas de otro modo y a veces no encajan en lo que hemos estado acostumbrado a aprender.

Entonces vienen y nos dicen que no hay un tiempo absoluto único, si no que cada individuo tiene su propia medida del tiempo, pero que esta medida depende de DÓNDE ESTÁ y CÓMO SE MUEVE.

O sea, me enredo, entonces encadenemos, los seres poseen un movimiento propio, según las leyes del movimiento, aunque parecieran estar en reposo, cada individuo tiene su propio movimiento lo que lo va afectando en el tiempo que le va transcurriendo de acuerdo con su propia medida de tiempo.

¡Que complicación! Entonces la medida del tiempo teniendo en cuenta donde estoy y como me muevo, según la ley de la relatividad general y recordando los momentos con mis hijos me lleva a pensar que si yo soy mayor porque nací primero, en mi puede pasar el tiempo más lentamente, pero lo más importante, no es preocuparme por envejecer biológicamente como inevitablemente ocurre, a menos que algún día pueda moverme a la misma velocidad de la luz, sino, no dejarme sacar ventaja, de las nuevas generaciones, de las culturas que van apareciendo en distintos momentos históricos de la sociedad, o sea que, si me hablan de anime, PS o N Wi, saber de qué se trata, vivirlo, experimentarlo pues ya hacen parte de la vida del momento e interactuar con las nuevas generaciones porque yo también hago parte de la misma época, sea cual sea mi edad, no puedo ubicarme en otra, es ésta en la que estoy, es en la que me he ubicado en el tiempo, no debo ser inferior a mí mismo, es antinatural, estar en un momento, pero, en mente tratar de vivir como si estuvieran donde las imágenes de mi mente me mantienen.

No debo ser inferior a mí mismo, debo estar al día con todos los cambios que se presenten en la biotecnología, tecnología, conocimientos, culturas y muchos más que el movimiento nos ubica en el espacio temporal y no puedo ser indiferente a ello, la ley de relatividad general me indica que el espacio y tiempo son cantidades dinámicas, que me afectan en la medida en que haya movimiento o una fuerza que actúe y si yo lo hago, el espacio y tiempo también se afectará. Y así en cadena todo el universo.

Hay que decir que si no voy a interactuar con los cambios que se ocurren en cada momento en mi entorno no quiere decir que estos no van a seguir ocurriendo, que las culturas, por el movimiento de las personas, van a seguir variando y la indiferencia a esos nuevos retos solo harán retrasarme en el devenir de las sociedades, de mi entorno y de todo lo cotidiano.

El internet, la AI, las nuevas Tic´s, manipulaciones genéticas y otras más, son del momento y el cual afectará a todo el espacio y tiempo para seguir avanzando. Creo, entonces, que también debo adaptarme a ellos pues no soy del pasado, también soy de la época, sin dejar de mantener los principios.

Compartir en

Los comentarios están cerrados.