Próximo destino: una historia para recordar

Reportaje de: Valentina Gómez, estudiante de Comunicación Social.

Las primeras veces suponen un reto, ¿recuerdas tu primera vez montando bicicleta? ¿o tu primer diente flojo? Seguro tienes una gran historia de tu primer beso, en este caso, te hablo de la primera vez viajando en avión.

Apenas hace un siglo, subirse en un mecanismo gigante para atravesar el cielo y llegar a otro punto del planeta parecía un invento de locos; ¿sabías qué, en el 2018 se registraron 120,000 vuelos diarios en el mundo? A pesar de que muchos pasajeros lo tomen como una experiencia cotidiana, no podemos negar la emoción, ansiedad e incluso miedo que nos abrumó cuando no conocíamos lo que era ponerse un cinturón de seguridad y sentarse a esperar que la aeronave te trasladara mientras una amable ayudante de vuelo te preguntara si querías agua o café.

Solo por si no conoces mi historia, te la contaré. Se acercaba mi cumpleaños número 15, y la última vez que había dejado mi ciudad para visitar el cielo, había sido a los 5 años, y realmente no tengo ni una idea vaga de cómo fue eso.

Continuamos, el día del viaje estaba muy emocionada y entrar al aeropuerto sabiendo que iba a abandonar el calor sofocante de Montería durante unos días me ponía aún más contenta, hicimos todos los trámites y no tuvimos que estar mucho tiempo en la sala de espera para poder abordar –dónde por cierto me encontré al futbolista Juan Guillermo Cuadrado.

Subí al avión con paciencia, quería disfrutar todo. Elegí el asiento de la ventana, cómo seguramente tú harías y observé cómo el gran vehículo daba la vuelta para despegar. Como me conoces, no sería yo sino tomara fotos del cielo tan hermoso que me hacía compañía para que no tengas que imaginártelo-, tardamos un poco para dejar el suelo y me sentí eufórica cuando mis pies se percibían livianos.

Me da un poco de vergüenza decírtelo, pero al traspasar el cielo no todo fue tan hermoso, ver como el suelo poco a poco se alejaba hasta no verlo más fue aterrador. Complemente aterrador porque estás volando, ¡en el aire! tu cuerpo está sobre una superficie que puede caer, y a pesar de lo agradable que era tener mi mamá a mi lado, la experiencia no dejaba de ser aterradora.

Tal vez cuando vueles te ocurra como a mí, y por un momento todo sea blanco, lo único que parece existir es un infinito color puro que se extiende por kilómetros y kilómetros, sin embargo, luego puedes divisar un tono azul, un color que luce tan profundo que no puedes atravesarlo, más sí sucede, y cuando éstos dos pigmentos se juntan, de repente te embarga un sentimiento de paz.

Sí, suena a algo totalmente irracional, pero te prometo que así se siente. El ver que desde arriba todo es un todo, la tierra y el cielo no tienen límites, y que es mucho mejor de lo que se puede apreciar desde la tierra. Entonces, sentí algo extraño, que todo iba a estar bien, y que la situación no era tan horrible como me lo planteé al inicio, que la luz del sol me mantendría a salvo y que su resplandor se sentía como un calor placentero y suave.

¿Sabes? Estaba hablando con Lina y Juan Carlos hace unos días y me dijeron que estuvieron muy nerviosos cuando el avión despegó, Giselle me contó que estuvo feliz en su primer viaje, aunque tuvo que esperar 10 horas en el aeropuerto, ¿te imaginas la desesperación que debió sentir? En cambio, Natalia me aseguró que quiso vomitar, todo lo contrario, a Josué, que se durmió todo el viaje. Y ni mencionarte a Andrés, que le ha pasado de todo, tuvo que pagar $70000 pesos por recuperar su maleta y en otra ocasión, perdió su vuelo porque la aerolínea no aceptaba pasabordo virtual.

Como puedes notar, las primeras veces no son solo momentos en los que vivimos y sentimos algo, podemos llegar a considerarlas mucho más que eso, son más que un recuerdo, una experiencia que, al momento de traerla a nuestra mente otra vez, es capaz de transmitirnos sensaciones que tal vez hace mucho no experimentábamos, algunas buenas, otras no tanto, pero sin duda únicas en cada una de ellas. ¿Y tú? ¿Recuerdas lo que sentiste y viviste en tu última primera vez?

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