Puente de Valencia: más $36 mil millones de inversión, cuatro contratos, cuatro gobiernos, y por fin concluyó la obra

Sin embargo, quedan estelas de dudas sobre el manejo financiero del proyecto y la efectiva inversión de los recursos del estado. Por ello hay varias investigaciones en curso por parte de las autoridades, y otras de tipo administrativo desde la Gobernación de Córdoba.

Hoy, cuando cesan las horribles noches de espera de tan anhelada obra de impacto y desarrollo para una de las subregiones de Córdoba más olvidadas por el estado, el Alto Sinú, se recuerda como hace 11 años comenzó una ilusión, que luego se convirtió en una pesadilla de la que despiertan este viernes 13 de marzo de 2020 los valencianos.

En este día, el presidente Iván Duque, el gobernador de Córdoba, Orlando Benítez y un grupo reducido de acompañantes políticos, cortan la cinta de esta obra, que alcanzó a ser metida por la Contraloría General, en el amplio grupo de los ‘elefantes blancos’ del país.

Y no era para menos, la inversión fue superior a los 36 mil millones de pesos, sin incluir las interventorías que tuvo el proyecto y con las que también se tuvo serios inconvenientes.

Los cuatro contratos

En el gobierno de Marta del Socorro Sáenz Correa, apoyada por el entonces presidente de Álvaro Uribe Vélez, se firmó el primer contrato de obras. Se hizo entre Invías y el Consorcio Puente de Valencia 2010-2011, representado por Esteban Macías. La adjudicación la hicieron directamente en Bogotá.
El valor fue por $8.769 millones de pesos y el compromiso era que, en 8 meses, o como tarde en un año, debía ejecutarse la obra.

En marzo de 2011 el puente debía estar construido, pero no fue así. El contratista, a quien le concedieron una prórroga, dejó caducar el contrato.
Segundo contrato.

Se hizo en la Gobernación de Alejandro Lyons Muskus, por $10.700 millones de pesos.

Ese contrato fue firmado entre la administración departamental y la Unión Temporal Alto Sinú. El plazo de entrega era el mes de diciembre del año 2014, pero incumplió y fue paralizado nuevamente el proyecto en medio de litigios jurídicos y administrativos.

Llega el Gobierno Besaile

Con semejante ‘elefante blanco’ el recién elegido gobernador de Córdoba, Edwin Besaile y su secretario de infraestructura, Carlos Angulo Martínez, (el mismo de Alejandro Lyons), advertían que los $6 mil millones de pesos que el Instituto Nacional de Vías, INVÍAS, utilizó para adjudicar el contrato de construcción del puente, podían ser recuperar, porque corrían el riesgo de regresar a la Nación, por el incumplimiento del objeto contractual.

Besaile, toma la decisión de no girar los recursos al contratista por los retrasos y paupérrimos estudios, argumentos que sirvieron para liquidar el contrato.

Tercer contrato

Se dio en febrero del año 2016 cuando Edwin Besaile, con Invías, acordaron prorrogar el contrato y recupera el dinero que estaba ad portas de regresar a las arcas de la nación.

Allí comenzó otro viacrucis, la tramitología. Esta se extendió hasta el mes de octubre de la misma anualidad (2016) cuando se adjudicó el tercer contrato al Consorcio San Jerónimo. Este debía terminar la superestructura del puente, parte estructural que está por encima de las columnas u otros elementos de apoyo, como por ejemplo puede ser la parte que hay justo por debajo de la calzada de tránsito de vehículos.

Cuarto contrato

Las obras complementarias del puente, pero este solo sería posible contratar hasta que se terminara la superestructura. Ese último paso se hizo y comenzó la gestión de los recursos para lo que hacía falta.
Allí aparece en escena, los problemas jurídicos y disciplinarios contra Edwin Besaile, con actuaciones administrativas que nada tenían que ver con el puente de Valencia.

Paralelamente comenzaron las gestiones para conseguir la aprobación del Órgano Colegiado de Administración y Decisión PAZ (OCAD-PAZ), de $7.600 mil millones para la construcción de los accesos del puente.

El hecho se da y llega el cuarto contrato en febrero de 2019.

Le correspondió adjudicarlo a Sandra Devia Ruíz, una mujer del interior del país que terminó gobernando a Córdoba ante la suspensión reiterada y luego destitución por asuntos disciplinarios del titular Edwin Besaile.

Desde entonces comenzaron a ponerle fechas de terminación final de la obra, se anunció para septiembre, luego para octubre, metieron a noviembre y luego dijeron que antes que concluyera la vigencia 2019 estaba listo, pero no fue así.

Solo hasta hace pocos días se hicieron las exigentes pruebas de carga y estas pasaron sin problemas.

Así termina la construcción de un puente sobre el río Sinú que paso por las gobernaciones de Marta Sáenz y la presidencia de Álvaro Uribe, Alejandro Lyons y Edwin Besaile (Sandra Devia) con las presidencias de Juan Manuel Santos I y II, y algo de Duque, y concluye en la administración departamental de Orlando Benítez y la presidencia del uribista Iván Duque.

La Contraloría General de la República determinó, con base en un requerimiento del entonces diputado, hoy gobernador, Orlando Benítez, que había un presunto detrimento patrimonial de $6.155 millones, de los que nadie sabe a dónde fueron a parar.

Orlando David Benítez Mora, el único político en ejercicio que la hacía seguimiento a la obra y que se atrevió a denunciar y hacer debates desde la Duma, cuando estuvo allí, es hoy el encargado de cortar la cinta de la obra de infraestructura más importante que tiene su municipio en los últimos tiempos, el puente sobre el río Sinú, una novela como la sonada Elif, larga, pero llegó a su fin.

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