¿Puente festivo controlado?

No es tarea fácil, ni para las autoridades Nacionales, departamentales o locales, ni para los particulares concientizados con la magnitud de los efectos del Covid-19 evitar la propagación y el contagio del coronavirus en razón a que una gran mayoría prefiere hacer caso omiso a las distintas restricciones y medidas sanitarias establecidas en las diferentes regiones del país.

Ha sido entonces, mantener a la ciudadanía a salvo o por lo menos aplicar medidas estrictas de bioseguridad,  uno de los forzosos propósitos del Gobierno nacional y de las autoridades aledañas, que además insisten en que para disminuir los casos diarios de contagio, se debe continuar, aparte del aislamiento social inteligente o responsable, con el cumpliendo con los protocolos de bioseguridad decretados y de  mantener el distanciamiento social de una forma responsable de tal manera que se mitigue el rango de propagación de la pandemia que nos acecha hoy día.

Es así que para este puente festivo, teniendo en cuenta la irresponsabilidad y aglomeración reiterada de viajeros turistas,  se han determinado ciertas medidas restrictivas  en algunas ciudades del país para evitar eso mismo:  aglomeraciones y, más aún, cuando el día viernes 13 de noviembre se llevará a cabo el juego entre la Selección Colombia y Uruguay, como parte de las eliminatorias a Catar para el año 2022, por lo que se estima que será una tarde bastante movida de algarabía y folclor, con motivos aparentemente fundados para celebrar con alegría, sea que pierda o gane Colombia, por el hecho de que se trata de un extenso y folclórico fin de semana.

Pese a lo anterior, para el caso de Bogotá, el secretario de Salud  indicó en una entrevista en Blu Radio que la ciudad no tendrá toque de queda ni ley seca este puente festivo, pero invitó a la ciudadanía comedidamente a que disfruten del partido de la selección en casa y que si se hacen reuniones, que sean con pocas personas y usar siempre la mascarilla y gel antibacterial  como medida de prevención.

Caso contrario a la capital del país, la ciudad de Medellín y demás municipios del departamento de Antioquia sí tendrán ley seca desde hoy viernes 13 de noviembre a partir de las 2 de la tarde hasta las 5 de la mañana del día sábado 14 de noviembre, medidas estas que fueron tomadas en una reunión liderada por el ministro de Salud y a la que asistieron el gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria; el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, y los alcaldes del área metropolitana del Valle de Aburrá concordando conjuntamente la expedición de estas medidas en pos de controlar los gentíos y el desorden colectivo de algunas comunidades.

De igual forma, el departamento de Antioquia tendrá toque de queda desde las 11:00 p. m. del viernes hasta las 5:00 a. m. del sábado, ambas medidas citadas por el gobernador de Antioquia, Aníbal Gaviria, a través una publicación que realizo en la red social de twitter.

Adicional a ello, el funcionario mencionó que en unidad con el Gobierno nacional y los alcaldes del Valle de Aburrá, los bares solo podrán permanecer abiertos sábado y domingo hasta las 12 de la noche. Decisión administrativa que ha sido objeto de escarnios y reproches por parte de miembros de la organización ASOBARES quienes consideran que se les vulnera el derecho fundamental al trabajo.

Estas medidas restrictivas en realidad  no son para vulnerar ningún derecho fundamental sino que  atienden a las preocupantes cifras presentadas por el Instituto Nacional de Salud, en las que se manifiesta  que en este departamento se registran a la fecha 187.837 casos confirmados, 174,100 recuperados y 3.540 fallecidos. Por su parte, el Ministerio de Salud reporta que Antioquia, a corte 11 de noviembre, tiene un porcentaje de ocupación de camas en la unidad de cuidados intensivos UCI  del 79,33 %, por lo que la proliferación del virus en este departamento ha sido significativamente alarmante.

Estas medidas, aunque parezcan mojigatas o fuera de órbita si consideramos el hecho de que las playas y bares cercanos a zonas costeras han abierto sus puertas sin censura alguna, no pasan de ser razonables en sentido moderado en atención a que  fueron tomadas con el fin altruista  de mantener el orden público muy a pesar de que la responsabilidad de cuidarse depende de cada quien, es entonces una obligación moral individual el autocuidado por lo que sería contraproducente imponer más medidas restrictivas para unos gremios como los bares y discotecas y para otros sectores comerciales no.

En el caso obvio de tratar de reducir los casos de contagio de la covid-19 en todos los  municipio, es óbice resaltar que muchas personas van a descartar las medidas restrictivas y saldrán de sus locaciones hacia diferentes zonas recreacionales o fiestas clandestinas o inclusive fiestas descaradas en los barrios con música a alto volumen y licor en abundancia. Claro está, que las autoridades de policía ya están preparadas para este tipo de eventos.  Por otro lado se  prohíben, además, el uso de pólvora, líquidos, harinas, maicena, el consumo de sustancias psicoactivas  en espacios públicos (cosa que debería prohibirse más a menudo) y, en general, todo tipo de eventos que impliquen aglomeraciones, como carreras de caballos, cabalgatas, reinados, recorridos con pick ups, entre otros.

En síntesis, se puede decir que este puente festivo está parcialmente controlado, por cuanto los bares, discotecas y demás establecimientos de expendio licores estarán cerrados, pero no hay restricciones para las fiestas clandestinas, o por lo menos, la policía no hará intervención en estas si lo que se quiere es evitar más trifulcas colectivas. El que es irresponsable sale a fiestear desmedidamente sin miramientos y sin pensar en que cabe la posibilidad de tener líos con las autoridades de policía, en cambio el sensato o razonable evitara contrariar lo dispuesto en el decreto que reglamenta las medidas restrictivas, por su seguridad y los que le rodean.

De manera que el puente de festivo controlado no depende solo del Gobierno Nacional y las autoridades policiales sino también de la conciencia ciudadana que tenga cada  persona, significando esto, que cada persona, utilice siempre su mascarilla y otros elementos de bioseguridad para tratar de evitar la propagación del virus y así disfrutar de un buen y sano  fin de semana junto a los suyos.

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