¿Qué hay detrás del preso #1087985?

Álvaro Uribe Vélez, “el gran colombiano” fue reseñado como el preso N°1087985 en el Sistema Penitenciario Colombiano, tras ser acusado por soborno a testigos y fraude procesal. Hoy se proclama como el primer expresidente en enfrentar una medida privativa de la libertad. 

Uribe Vélez, en su carrera política, ha ejercido los cargos de Alcalde, Gobernador, Concejal, Director de la Aeronáutica Civil, Senador y Presidente de Colombia en dos oportunidades. Cargos en los cuales ha dejado una vida política que, para nadie es un secreto, no ha estado exenta de polémicas y señalamientos en los cuales, sobre él, hay más de 200 investigaciones que reposan en su contra. No obstante, cabe resaltar que el termino para referiste al señor de las Crocs y cabello blanco, es <<expresidente>> para que los fanáticos de “el mártir colombiano” lo tengan en cuenta. 

Haciendo remembranzas, es menester afirmar que, “el gran colombiano” está ligado de tener vínculos con el narcotráfico colombiano, al recibir dinero ilícito para la financiación de su campaña al Senado, por parte del cartel de Medellín a manos de la familia Ochoa Vásquez. Además, siendo gobernador de Antioquia, está implicado en la desgarradora e impotente atrocidad criminal, como lo fue la masacre del Aro, en el municipio de Ituango, ocurrido el 22 de octubre de 1997, donde vilmente, fueron asesinados a sangre fría 15 campesinos a manos de paramilitares, en complicidad de un helicóptero amarillo, perteneciente a la Gobernación de Antioquia; Mientras ocurría el acto de barbarie, Carlos Castaño Gil, comandante paramilitar en aquel entonces, asegura que, entre los ocupantes de la aeronave que sobrevolaba el sitio, iba el  gobernador de Antioquia junto con dos miembros de la Cruz Roja. 

En el año 2002 cuando asumió el cargo de Presidente de Colombia hasta el año 2010, donde fue  “el héroe” por enfrentar con vehemencia a los grupos al margen de la ley, la  recuperación del orden en las carreteras a lo largo y ancho del país y la supuesta “seguridad” de los municipios que estaban bajo el poder de grupos subversivos, evitando así, los secuestros durante su mandato, pero, no todo era color de rosa como se pretende hacer creer, del ángel protector para Colombia que fue el expresidente que hoy se mantiene “secuestrado” según su hijo Tomás Uribe, en una finca de 1.500 hectáreas de tierras en el departamento de Córdoba. 

Lo que se pensaba que era una realidad formidable para las personas de la zona urbana, terminó convirtiéndose en un río de sangre en las zonas rurales de Colombia. Cientos de familias perdieron sus padres e hijos, producto de los llamados dolorosos, escandalizantes e inaceptables falsos positivos ocurridos durante el período de gobierno del peor dirigente que ha parido este país.

Fueron más de cinco mil campesinos y civiles abatidos por las fuerzas militares colombianas y posteriormente, fueron vestidos con prendas militares, botas campesinas y armamento de alto calibre, para luego ser mostrados ante los medios de comunicación nacional e internacional, como resultados de grandes operaciones militares, en contra de grupos al margen de la ley.

Es importante aclarar que, hoy día, están siendo procesados y encarcelados, altos mandos y militares que participaron en tales actos de barbarie y es inevitable no sentir tristeza y vergüenza de seguir llamando a el señor en mención, como “el mejor presidente de Colombia” y lo peor aún, seguidores bajo el lema: “duélale a quien le duela”, pues no conocen, ni sabrán, el valor de perder en un acto inhumano, un ser querido de tal manera como muchos colombianos lo hicieron. 

El viejito que reluce sombrero aguadeño, camisa, pantalón ancho, poncho y Crocs que se declara desde su sitio de reclusión, perseguido políticamente, hoy día cuenta con varios procesos en la Corta Suprema de Justicia, innumerables investigaciones en otras instancias jurídicas por presunta vinculación con narcotraficantes, masacres, creación de grupos paramilitares entre varias acusaciones más. 

“La privación de mi libertad me causa profunda tristeza por mi señora, por mi familia y por los colombianos que todavía creen que algo bueno he hecho por la Patria”, así manifestó en su cuenta de Twitter el exmandatario tras su detención por parte de la Corte Suprema de Justicia, por los delitos de soborno a testigos y fraude procesal. Recordemos que el proceso jurídico empieza cuando el Senador del Polo Democrático, Iván Cepeda acusa a Uribe Vélez de tener nexos con narcotraficantes y paramilitares, en los cuales, las pruebas se basan en pruebas testimoniales por parte de exmilitantes de las Autodefensas Unidas de Colombia, donde aseguran que Álvaro, junto a su hermano Santiago Uribe fueron los creadores de un bloque subversivo para hacerle frente a las guerrillas colombianas, épocas violentas en Colombia que dejó millones de muertos. Y es preciso señalar que Mario Uribe, también permanece detenido, tras ser acusado de ser el fundador del grupo paramilitar: “Los Doce Apóstoles” y no precisamente los de la sagrada escritura, la biblia. 

“Le salió el tiro por la culata”, dice un viejo refrán, y es precisamente lo que le pasó al Mesías colombiano, cuando pidió a la Corte, investigar al Senador Cepeda por presuntamente manipular y sobornar a los testigos que declararon en su contra, pero, la Corte Suprema de Justicia, decidió absolver de la investigación al Senador del Polo Democrático y decidió incluirlo a la investigación al exmandatario. 

Con una “profunda tristeza en su alma” manifestó Álvaro Uribe, la asignación de ser el preso N°1087985; y es que, en un país donde todos los expresidentes han sido investigados por la justicia, la medida de detención preventiva de Uribe, marca un hecho histórico en la nación, al ser el primer exmandatario privado de la libertad. 

Y si hacemos la analogía, tomando como referente a Pablo Escobar, podemos encontrar muchas similitudes, puesto que, si hacemos memoria, mientras Escobar creó su propio sitio de reclusión, conocido como Cárcel la Catedral, donde contaba con ciertos privilegios que no cualquier reo puede tener, el preso N°1.087.985 también cuenta una finca de 1.500 hectáreas de tierra, disfrutando de excéntricos lujos.

Cuando revelaron los nexos con el narcotráfico al jefe del Cartel de Medellín, Pablo Escobar renuncia a su cargo de Congresista de la República, donde también, el preso N°1087985, renunció a su curul en el Senado, tras ser vinculado a un proceso judicial; Para nadie es un secreto que desde que el exmandatario, inició su proceso judicial, se ha dedicado a ensañar, atacar las Altas Cortes para deslegitimarlas y metamorfosear de togado. 

Siguiendo con la analogía, Pablo Escobar, en 1983, decidió, al sentirse acorralado, acusar al ex asesinado Ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla, por tener vínculos con el narcotráfico, entonces: ¿Coincidencias o estrategias en estas decisiones tomadas por estos dos sujetos? 

Usted analice y juzgue, querido lector. 

La bancada del Uribismo, quien tiene varios de sus líderes arrestados, prófugos y exiliados, hoy sin cesar, claman que existe una irreverente persecución política contra este movimiento político que cambió a Colombia bajo una política, la mal llamada “seguridad democrática” a lo cual el “presidente de la República” manifestó su apoyo a su mentor político, manifestando la “honorabilidad e inocencia” de este. Pero: ¿Sabía usted querido lector que Iván Duque, en su juventud, fue un crítico de su mentor político? Muestra de ello está la columna de opinión titulada: “Los pecados de Uribe” publicada el 1 de julio de 1998.

Desde la captura del expresidente, en Colombia, diferentes sectores políticos, grandes terratenientes, y personas de estrato “millón”, manifestaron su total respaldo y solidaridad al exmandatario y con esto quedó claro, quiénes son los que verdaderamente apoyan al Uribismo, muestra de ello, fueron las distintas caravanas que se hicieron en diferentes departamentos de Colombia, donde solo se observaban grandes carros, de alta gama, que se pasearon por las distintas calles de las ciudades y sin tener en cuenta que afrontamos una pandemia y en pleno pico epidemiológico, donde las marchas, movilizaciones, caravanas y aglomeraciones NO estaban permitidas, pero vimos cómo se pasaron por la faja las restricciones impuestas por los gobernantes locales. Entonces, ¿Para quiénes son las normas? ¿Para la gente de estratos 1, 2 y 3? ¿O es que las autoridades les temen a los estratos millón que permitió estos acontecimientos?

Para concluir mi columna de opinión, haciendo uso de mi derecho a la libre expresión y con dolor de patria al escribir este párrafo por las MASACRES de adolescentes y universitarios ocurridas en Tumaco, Arauca, Tambo, Samaniego, Cali, Ricaurte, porque así se le llama a este tipo de barbaries y no “homicidios colectivos” como lo manifestó Iván Duque y su séquito de ministros; Es desgarrador observar cómo día a día acaban con la vida de la juventud colombiana, “el futuro del país” y deja mucho que pensar, un trasfondo de dudas, al pensar que pueden ser, quizás, retaliaciones o presión a través de actos sangrientos, para liberar al innombrable.

¿En qué irá a terminar el proceso judicial del preso N°1.087.985 al dejar de ser asumido por la Corte Suprema de Justicia y pasar a manos de la Fiscalía General de la Nación?, esperemos que esta vez, la justicia juegue a favor de la verdad, puesto que de ser absuelto “el gran colombiano” me atrevo afirmar, que estamos y seguiremos en una dictadura disfrazada de democracia.

Compartir en

Únete a nuestro grupo de Whats App