Reducir salarios y no pagar primas, la propuesta de Vargas Lleras que ha sido duramente criticada

Una columna de opinión le ha valido muchas críticas al excandidato presidencial Germán Vargas Lleras. En el texto, el político propone reducir los salarios, no pagar primas en junio y diciembre y suspender las cesantías e intereses por la crisis de la Covid-19.

Las opiniones en contra no se hicieron esperar a través de las redes sociales, donde cientos de colombianos desaprobaron la propuesta de Vargas Lleras al considerar que va en detrimento de los derechos laborales de los trabajadores en el país.

“La mayoría de los países afectados por la crisis de la Covid-19 han decretado medidas extraordinarias y heroicas para proteger el empleo. El nuestro se ha quedado muy corto, pues no ha pasado de adelantar vacaciones y autorizar licencias no remuneradas”, escribió.

Y continuó: “Es claro que la situación actual ha puesto los reflectores en la necesidad de adelantar la muy aplazada y urgente reforma laboral y, además, adoptar una serie de medidas con efectos transitorios. Dentro de esta segunda categoría, debería pensarse en la reducción de los salarios y la revisión de los contratos de trabajo y las convenciones colectivas, las cuales pueden suspenderse. Para ello sería indispensable reconocer la existencia de una anormalidad económica en los términos de los artículos 50 y 480 del Código del Trabajo”, escribió Vargas Lleras en su columna para El Tiempo.

Añadió que, “habría que pensar en eliminar transitoriamente las primas de junio y diciembre. Si no hay con qué pagar los salarios, mucho menos las primas, que valen más de $ 1 billón si tan solo calculamos los salarios mínimos (…) también de forma transitoria suspender las cesantías y los intereses de cesantías, que cuestan bastante más de $ 2,3 billones. Hay que repensar también, en estas épocas de teletrabajo, en eliminar para estos trabajadores los subsidios de transporte y las dotaciones obligatorias. Solo el subsidio cuesta más de $ 600.000 millones por mes”.

Concluyó afirmando que las propuestas son “delicadas e impopulares, pero necesarias si se quiere evitar una masacre laboral”.