¿Se rajan las escuelas de formación de la Policía Nacional?

Francisco España- Columnista de Río Noticias.

No hablaré más de lo que de por sí ya habla la gente del común sobre los abusos a diario cometidos por algunos agentes policías y ni que decir de los interminables videos que rotan por WhatsApp que entristecen el alma cuando los vemos. Hablaré de una posible falla en la escuela de formación de policías, que no solo yo, sino muchos académicos e incluso psicólogos están de acuerdo:

INTELIGENCIA EMOCIONAL: Definida como la capacidad que tienen los individuos para reconocer sus propias emociones y las de los demás, discriminar entre diferentes sentimientos y etiquetarlos.

Alguien que ostente calidad de servidor público, que cargue un arma, que tenga la custodia del orden y la sana convivencia, que tenga la posibilidad de requisar a cualquier ciudadano, que este llamado a generar respeto, no puede comportarse con esa falta de inteligencia emocional, dejarse provocar fácilmente o salirse de casillas en cualquier momento como los muestran en las redes sociales las evidencias.

Al parecer no están reforzando en las clases de formación policial en esa capacidad de raciocinio previo, ese filtro que debe estar presente en su interior antes de: Amenazar con un arma de fuego al que se atreva a grabarlo (Articulo 21 ley 1801 del 2016 –Todo procedimiento policial podrá ser grabado), antes de empujar un anciano o caerle entre varios compañeros para inmovilizarlo (Código penal articulo 416 Abuso de autoridad – El exceso de fuerza sobre persona indefensa), antes de subir una moto en la grúa sin dejar subsanar la falta porque el mototaxista se molestó y amenazarlo con la famosa UPJ (Articulo 125 ley 769 del 2002 – Las multas podrá subsanarse en el lugar de los hechos – Manual de Infracciones).

Así podría pasar toda la mañana escribiendo situaciones en las que, es evidente que muchos no tienen el control de sus emociones, emociones que un profesional entrenado, capacitado, con instrucciones básicas sobre derechos ciudadanos, con buen sueldo y sobre todo, el honor de representar a la fuerza del estado que protege a los Colombianos deben de tener como principal pilar al actuar.

Cada día se pierde el respeto, antes, cuando pasaba una patrulla recuerdo que muchos niños saludábamos efusivamente y sonreíamos a los héroes, ahora… veo que muchos juegan a esconderse cuando los ven, incluso algunos les hacen disparos imaginarios, ojalá y no tengan desde temprano una percepción negativa, porque la verdad no es la idea.

La institución debe de volver a ser el orgullo de los ciudadanos, debe ponerle mano dura a los que manchan su glorioso nombre, pero sobre todo deben de capacitarlos con INTELIGENCIA EMOCIONAL porque simplemente no es sano tener en las calles tanto personal irritable armado con ganas de demostrar que son supuestamente “la ley” cuando en realidad son SERVIDORES PÚBLICOS, entre otras cosas ya muchos afectados están empezando a denunciar los abusos de autoridad ante la Fiscalía General de la Nación, cuidado y a la vuelta de 1 o 2 años se refleja una situación caótica dentro de la institución por policías despedidos o judicializados victimas de su propio actuar.

Compartir en

Únete a nuestro grupo de Whats App