Un momento difícil, pero se debe aprovechar

Artículo de opinión de : Javier Araújo Morelos.

En la Emergencia Sanitaria decretada por el gobierno nacional en cabeza del Presidente Iván Duque, a raíz de la Pandemia del Covid-19, deja claro que en Colombia hay un esquema de administración pública exageradamente reglamentado, dejando a la luz pública que en este país, en vez de agilizar los procesos, se atrasan, y tampoco disminuye la burocracia y la corrupción, en realidad aumenta.

En las primeras dos semanas de emergencia se expidieron unos 30 decretos, el Gobierno ha podido gestionar y ejecutar recursos públicos y privados (para intentar resolver los problemas de millones de colombianos de estratos bajos), situación que sin duda ha sido mucho más eficiente, que si lo hubiese hecho bajo el sistema tradicional de contratación pública. Este es un momento difícil, único, donde se debe revisar y reestructurar muchas normas, procesos y entidades públicas obsoletas, que no le están aportando a la competitividad del país.

En esta crisis de salud pública, económica, política y social, sería un buen momento para hacer cambios estructurales que requiere la institucionalidad del país, es un momento difícil pero se debe aprovechar para reformar la Justicia. Una reforma que permita fusionar las Altas Cortes, donde también se incluya la JEP, que le arrebate el sesgo político a la forma de impartir justicia y endurezca el sistema penal y carcelario del país, para que se pueda contener la corrupción pública.

También debe sumarse el Congreso para regular el sistema electoral de Colombia, quizá se le ponga fin a los carteles políticos que han convertido al sector público en un negocio, que puede estar por encima del narcotráfico. Por ahí derecho se puede poner un ‘tatequieto’ a los pactos entre alcaldes y gobernadores, donde se confabulan con los concejales y diputados de los partidos de la coalición de Gobierno, y así eligen a quienes van a ejercer control fiscal y disciplinario sobre sus actuaciones. El Propio concierto para delinquir.

Pero también es buen momento para que el Congreso se autorregule, es momento también para preguntar: ¿Por qué no se considera reducir el número de congresistas y prerrogativas que tienen? ¿Por qué no vuelven a las circunscripciones de Senado y Cámara Departamental, y se exigen fuertes requisitos de méritos profesionales a los que aspiran?

Puede que también sea el momento para que el Presidente Duque cambie el sistema de administración pública que encontró, Colombia es una nación que destina el 63.3% de su presupuesto para gastos de funcionamiento y solamente el 14.9% para gastos de inversión, creo que de esta forma será muy difícil salir del atraso y la pobreza. Es absurdo que tengamos unos sistemas de educación, salud y protección social, y de trabajo, tan obsoletos, cuando esos tres ministerios ostentan las mayores asignaciones presupuestales ($106.7 billones).

Y de qué hablar que a los ministerios de la ciencia, tecnología e innovación, y de Agricultura, sólo le asignaron un recurso menor a los 2 billones de pesos. Es lógico que por eso los cultivos que tienen la mayor parte de las grandes extensiones de tierra en el país sean los ilícitos y no los que puedan garantizar la seguridad alimentaria.

Difícil es el actual momento del país, difícil es reinventarse en crisis, pero es necesario hacerlo y este momento de no se debe desaprovechar.