Capturan a hombre que dio muerte a su esposa

El pasado dos de diciembre, el cuerpo de Johana Ariza, de 42 años, fue hallado en su residencia del municipio de Sucre, con varios impactos de bala en su cabeza. Al parecer, el presunto homicida es su pareja sentimental, quien se dio a la fuga luego de los acontecimientos.

Así lo aseguró en declaraciones a la emisora radial W RadioKaren Johana Ardila Ariza, una joven de 26 años, hija de la unión entre Johana y Carlos Ardila Escamilla.

De acuerdo con el testimonio de la joven, Ardila Escamilla no estaba de acuerdo con la decisión de Johana de concluir su relación luego de años de convivencia. Amenazaba con matar a su familia y suicidarse en caso que la mujer hiciera realidad su intención: “Mi mama varias veces le había dicho a mi papi que estaba cansada, que quería alejarse y cada vez que pasaba eso, el amenazaba con suicidarse y matar a sus hijos, es violento, no se le podía decir nada, de una vez reaccionaba peleando, insultando”, dijo al medio radial.

Lo que en principio era un episodio de chantaje emocional de Ardila Escamilla hacia Johana escaló en consecutivas discusiones, cada vez más fuertes, e incluso el hombre llegó a sacar un arma de fuego y amenazar con suicidarse ante su pareja.

Pese a la reiterada violencia que éste ejercía contra ella, Johana no interpuso ninguna querella contra su compañero. Karen contó que su mamá le manifestó en privado que cada vez que intentaba distanciarse era su propio padre quien procedía a ‘chantajearla’ con amenazas de suicidio.

Relató en la misma entrevista, uno de estos momentos de la siguiente manera: “Mi papá le decía, si usted se va, yo me mato, yo me disparo en la cabeza, una vez mi mami llegó a la casa y encontró a mi papá en el tercer piso con una pistola en la cabeza, mi mamá se le arrodilló y le dijo que no lo hiciera”.

Cuando ocurrió la muerte de Johanna, Karen no se encontraba presente. Sin embargo, ella asume que fue su padre el responsable del homicidio, dado que la pareja estaba sola en su residencia. Ella atribuye al “desespero” del hombre las acciones que condujeron al desenlace fatídico de ese dos de octubre.

“El día que sucedió eso me imagino que mi papi se desesperó y la mató, yo no estuve en ese momento, solo estaban mis papás”.

Cuando las autoridades accedieron a la escena del feminicidio, de inmediato establecieron una recompensa de hasta diez millones de pesos por el paradero de Ardila, quien desde ese día hasta el momento se encuentra evadido de las autoridades.

En Colombia, la línea de atención púrpura 155 tuvo un incremento del 103 % de llamadas el primer mes del aislamiento preventivo, vigente desde el 25 de marzo, y al menos 21 mujeres fueron asesinadas, según la Fundación Feminicidios Colombia. EFE/Archivo En Colombia, la línea de atención púrpura 155 tuvo un incremento del 103 % de llamadas el primer mes del aislamiento preventivo, vigente desde el 25 de marzo, y al menos 21 mujeres fueron asesinadas, según la Fundación Feminicidios Colombia. EFE/Archivo

Pese a lo anterior, de acuerdo con Karen Ariza las autoridades no han dado celeridad a la investigación, ni tampoco han emitido como tal orden de captura contra quien asesinó a su mamá.

Después de ocho días del suceso, ella relató en la entrevista que los investigadores aún se encuentran recopilando evidencias y pruebas para acercarlas a un juez de instrucción. Es enfática en afirmar que no fue un accidente, sino un homicidio perpetrado por su padre.

Y pese al miedo que su presencia suscita, Karen no duda en afirmar que Ardila Escamilla debe pagar con cárcel lo que hizo con Johanna.

Impunidad, el gran riesgo de los casos de feminicidio en Colombia

De acuerdo con la Alta Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, hasta agosto se presentaron 115 casos de feminicidios en el país; de otra parte, el Observatorio de Feminicidios Colombia señaló que, tan solo hasta octubre, son 508 casos.

Mientras son altos los clamores para que el Gobierno Nacional y las autoridades tengan acciones contundentes contra la violencia de género, el Tribunal Simbólico de Mujeres, conformado por La Mesa por el Derecho de las Mujeres a Una Vida Libre de Violencias, juzgó al estado colombiano por su permisividad ante este tipo de situaciones, que abarcan incluso transfeminicidios.

Su veredicto no fue favorable. Como marco argumental, el tribunal demandó el cumplimiento de la Ley 1257, por la que se establece una serie de acciones para promover los Derechos Humanos de las mujeres, así como medidas de protección y sanciones a estos tipos de violencias.

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