De la Música Que Enamoraba A La Que Decepciona

Anteriormente nuestros abuelos escuchaban canciones escritas por analfabetas, pero que le ponían el corazón a sus letras. Las canciones de ayer parecen haber sido escritas para dedicar, mientras que las de hoy para procrear (y encima, sin sentido y sin contenido).

Advertisements

Mientras que las de ayer hablaban del amor, del desamor de una manera poética. Las de hoy sólo hablan, abiertamente y sin tapujos, sobre infidelidad, sexo, drogas y demás.

En años anteriores se escuchaban canciones como “Oye Bonita”, de Diomedes Díaz cuya letra dice: “Oye, bonita, cuando me estás mirando Yo siento que mi vida cubre todo tu cuerpo. Oye, bonita, y me siento tan contento que en el instante pienso como será mañana cuando te bese totalmente confiado que si alguien está mirando me comprenda en seguida. Que tus ojos me dominan, que tu boca me fascina, que tu cuerpo me enloquece, que cuando estemos juntos todo el mundo diga: “Caramba, esos muchachos sí se quieren””, mientras que en la de hoy tenemos canciones como ‘Siente’ de los “cantantes” J-King y Maximan y Ñenjo flow, cuya letra dice: “Tu ere’ bien puta. Es lo que ella busca, se disfraza y me ejecuta. Cuando se convierte en puta, que le haga un pal de Willy -¿WTF?- y se lo enjuague por su ruta. Ella sabe con cojones, pero se hace la bruta…”.

Para irnos un poco más hacia el mundo anglosajón, tenemos que hablar sobre una de las canciones icónicas del género Rock, «Sweet Child o’ Mine» fue el primer sencillo de Guns N’ Roses en alcanzar el número uno del Billboard Hot 100, y en cuya letra podemos leer ésta metáfora: “She’s got a smile that it seems to me reminds me of childhood memories where everything was as fresh as the bright blue sky”, y que cuya traducción al español seria: “Ella tiene una sonrisa que parece me trae recuerdos de la infancia donde todo era tan fresco como el cielo azul brillante”.

Mucho se habla sobre la vagancia entre los rockeros, y se cree que sus vidas es sólo sexo, alcohol y Rock And Roll, pero la vida nos sorprende con músicos como: Dexter Holland, quien es guitarrista y cantante de la banda de punk-rock californiana The Offspring, pero no sólo eso, fue uno de los mejores estudiantes en la escuela secundaria y fue el encargado de dar el discurso de generación en su graduación. Dexter estudió Biología en la Universidad del Sur de California y obtuvo una maestría en Biología Molecular. Además realiza un doctorado en el Laboratorio de Oncología Viral e Investigaciones Proteómicas en la Escuela de Medicina de la misma universidad donde se graduó. Su trabajo está relacionado con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).

También podemos mencionar a uno de los más grandes: Brian May (Queen), tal vez Freddie Mercury fue un genio del performance, pero el guitarrista de la banda, es toda una mente maestra. Es considerado uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos, pero cuando formó Queen, Brian estaba estudiando el doctorado en astrofísica en el Imperial College de Londres. Debido al éxito de la banda suspendió sus estudios, pero los retomó y se graduó con honores en 2008. En 2015 entró al proyecto New Horizon coordinado por la NASA, donde colabora con las investigaciones relacionadas con la roca de hielo gigante que flota en el rincón más alejado del sistema solar.

En antaño, los músicos no tenían las ventajas ni los estudios que tienen los actuales, pero aún así la diferencia entre las letras de las canciones es abismal y sin comparación. Entre los cantantes antiguos podemos mencionar a Gilberto Durán Díaz (Más Conocido Como Alejo Durán), Calixto Ochoa Campo, Diomedes Díaz Maestre, Elíades Ochoa Bustamante, Aniceto Molina, Francisco Rada, Luis Enrique Martínez, Abel Antonio Villa, Enrique “El Kike” Díaz, José Jayk, Juancho Polo Valencia, Andrés Landeros, Miguel Durán, Julio Bovea, entre otros. Podemos decir que pero sus canciones eran poesías con música de fondo.

Mientras que en la actualidad hay músicos Colombianos con títulos profesionales en otras carreras, Por ejemplo: Fanny Lucía Martínez, Fanny Lu, es Ingeniera Industrial, Gloria Emilse Martínez, Goyo, es psicóloga, Pedro Manjarrés Romero, Peter Manjarrés, es odontólogo, y el fallecido Kaleth Miguel Morales Troya, más conocido como Kaleth Morales, apodado El Rey de la Nueva Ola, era odontólogo, sólo por mencionar algunos nombres.

De los reggaetoneros no hay información académica, debe ser porque no terminaron sus estudios o no estudiaron y aún así triunfan, con sus letras mediocres, en la industria de la música. Éstas “letras” tienen inundado el mercado musical y es tan aberrante la aceptación, que suenan hasta en los cumpleaños de los niños más pequeños. En vez de las canciones escritas y cantadas acorde con sus edades e inocencia.

La industria musical debe preocuparse por ofrecer un producto que sea considerado apto para todo público, y no solamente promover, promocionar y propagar canciones cuyas letras dejan entredicho la calidad artística y personal de un artista. Hagamos que prime el corazón y no el interés por enriquecerse a costillas de “canciones” carentes de sentido, sentimiento y sobre todo de originalidad.

Los músicos de las décadas anteriores jamás utilizaron técnicas o dispositivos, para hacer que sus voces sonaran mejor. Hoy en día, utilizan cualquier artefacto tecnológico para hacernos creer que son cantantes, el más reconocido es el “autotune”, que sirve para ponerle efectos a la voz, hacerla sonar afinada. Incluso, hay algunos que en sus presentaciones, recurren al playback, cantan con pista de fondo, para “tapar” su voz real o su discapacidad para cantar como aparece en las grabaciones de estudio.

En Montería existe un grupo de jóvenes, liderado por Salet Jabib Hernández que, quien se ha dado a conocer artísticamente como Saleth, se ha preocupado por rescatar la esencia del verdadero artista. Él al igual que sus compañeros, Jeiman, Jeywin, Jesús Villa y Xavier Medina, se han ganado un puesto en la industria musical gracias a su música, su talento y a sus ganas de seguir cantando con el corazón y con sentimiento, no con la bragueta. Esperemos que la música y sus músicos evolucionen por el bienestar de la industria y de los consumidores. Artículo de opinión de: Gabriel de Oro.

Compartir en

Comments are closed.