¿Las vacunas arribadas son suficientes?

Artículo de opinión de Jesús Fernández Dix.

Desde el 15 de Febrero del año cursante se conoció a todas luces la inminente noticia de la llegada de cincuenta mil vacunas al territorio colombiano. Con esta noticia se tiene claro que la llegada de las primeras dosis de las vacunas  Pfizer a Colombia es apenas el rudimento de un extenso proceso que enfrentará su mayor desafío cuando empiece la vacunación masiva y se logre llegar a duras penas a más 7 millones de personas, teniendo en cuenta que el número de la población Colombiana supera los 49 millones en comparación con el precario número de vacunas que arribaron que solo corresponden al 0,005 de la población del país, de manera que es un hecho notorio e indiscutible que quienes tengan acceso  a la prodigiosa vacuna serán solo para un puñado de personas, de las cuales o estarán en delicado estado de salud o pertenecerán, ya sea por renombre o influencias,  a algún grupo político colegiado, de la Armada Nacional y toda la caballería conexa o del personal de salud pública y/o privada en los diferentes centros hospitalarios de mayor atención sanitaria.

Por otro lado, como punto comparativo,  tenemos que el país vecino de Chile, se ha mostrado como un  gran ejemplo a seguir en América Latina, en razón a que empezó a finales de diciembre del año pasado  y ha administrado hasta la fecha más de 1 millón 900 mil dosis a una población de 19 millones de habitantes aproximadamente, por lo que se puede evidenciar la gestión, transparencia y compromiso que tiene la máxima administración con sus gobernados.

En Colombia lamentablemente no ha sucedido nada  similar a lo que ocurrió en chile y otros países de Latinoamérica ya que si bien arribaron las tan esperadas vacunas, no son suficientes para el 99% de la población tomando en cuenta el inequitativo número de vacunas recaladas, lo cual presupone un mal comienzo en el proceso de vacunación al percatarnos de que solo 50 mil personas (de las cuales no se ha hecho un censo formalmente establecido)  podrán tener mayores probabilidades de salvarse luego de que se les suministre una vacuna cuyo rango de efectividad es tan solo del 63%.  Por lo que podemos deducir que no es la vacuna ni mucho menos la cantidad de dosis que nos suministremos  la que nos garantizara que seremos salvos al 100% del virus letal sino el autocuidado y seguir manteniendo los protocolos de bioseguridad de la forma más prudente posible. Claro que, tampoco podemos asegurar que, siendo sensatos con la guarda de los protocolos sanitarios estaremos exentos de contagiarnos pero la idea es no bajar la guardia pues  como dice el dicho: camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”.

Aunado a lo anterior, después de que se conociera a través de la prensa, de una reunión entre el Ministerio de Salud y mandatarios de entes territoriales, el Gobierno confirmó que en este mes el país contaría con 100 mil dosis del inmunizador de Pfizer, de las 850 mil que se proyectaron para llegar este mes. No obstante a lo anterior, el Presidente Iván Duque, en compañía del ministro de Salud, recibió el primer lote de vacunas que llegaron al país. En un avión de DHL arribaron solo  50 mil dosis de Pfizer/Biontech. La caja fue cubierta con una bandera amarillo, azul y rojo. También hubo aplausos y discurso y otras falacias como si se tratase de una gran hazaña. Como quiera que se conoce por los medios de comunicación Nacionales y locales  que el 27 de febrero, llegaría un segundo cargamento con la misma cantidad, dejando el total de dosis en 100.000, pero, al tratarse de vacunas Pfizer que requieren minimo dos dosis para que pueda surtir efecto (esto en el caso de que sean significativamente efectivas y no produzcan muchos efectos secundarios) , se inmunizarían a 50.000 personas en febrero de forma teorica, cifra, por lo tanto, muy alejada de la proyección que dio el Gobierno al decir que este mes se lograrían vacunar a 850.000 personas.

Desde diciembre el presidente Iván Duque expuso que para el segundo mes del año Colombia tendría disponible alrededor de 850 mil vacunas, siendo el periodo con menos dosis en el país si miramos la cantidad de vacunas que han llegado a otros países incluso menos desarrollados que el nuestro, pero aun así, claramente es una apuesta alta que, ahora, parece lejos de poderse cumplir, a pesar de que el ministro Ruiz el pasado 12 de enero volvió a confirmar dicha proyección. También, se conoció que en febrero solo se le aplicará la vacuna al personal de la salud de primera línea y los mayores de 80, quienes también están en la primera etapa, tendrían que esperar hasta marzo cuando lleguen las dosis de AstraZeneca, todo esto sin mencionar la mala fama de las EPS quienes en su mayoría tomaron la pandemia como un mezquino negocio en lugar de luchar por preservar la vida y bienestar físico y mental de sus usuarios más vulnerables.

En síntesis, en mi opinión personal considero que 50 mil o 100 mil vacunas no podrán satisfacer al 99% de toda la población y más aún si hay quienes se muestren renuentes o esquivos a la hora de inyectarse la vacuna en razón a que desconfían de su efectividad o temen que pueda contener efectos secundarios graves e inusuales por lo que se abstendrán a dejarse suministrar el presunto antídoto, por lo que la clave, como se dijo anteriormente, es no descuidarse ya que la vacuna no inmunizara el organismo al cien por ciento ni nos hará inmunes de otras enfermedades, asi que es muy importante el autocuidado, tomando este concepto como una forma de procurar en todos los aspectos, un perfilado en pulcritud corporal  y distanciamiento físico cuando se considere prudentemente necesario. Siguiendo los protocolos de bioseguridad,  manteniendo bien higienizadas las manos y usando la mascarilla de forma regular es otra manera de enfrentar al coronavirus.

Compartir en

Comments are closed.