Cuando lo malo quieren hacerlo bueno

Por Arianna Córdoba Díaz. Jefe de Programa de Comunicación Social – UNISINÚ-

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El canibalismo es a todas luces repugnante; solo el pensar en la posibilidad de consumir por placer la carne de otro ser humano causa profundo asco; sin embargo, de acuerdo al concepto de la “Ventana de Overton”, si alguien se lo propusiera, lograría, tras cumplir varias etapas lograr que la antropofagia fuera vista como algo normal, bueno, novedoso y correcto, mientras que quienes censuran la abominable práctica serían vistos como retrógrados, insensatos y vulneradores de los derechos de los demás.

Quizás este concepto de la “Ventana de Overton” es la respuesta a la inquietud que ronda las mentes de no pocas personas ¿en qué momento lo que era concebido como incorrecto y deplorable se ha convertido en bueno, aceptable y motivo de orgullo?

Por ejemplo, hasta hace un tiempo atentar contra la vida de un ser en el vientre de su madre no era aceptado; ahora, es totalmente normal incluso a la luz de la sentencia de la Corte Constitucional hasta la semana 24 de embarazo –como si antes de ello no hubiera vida-.

Lo que indica la teoría de la “Venta de Overton” en resumen es que para posicionar una idea hay que surtir varias etapas.

La primera: de lo impensable a lo radical, que en el hipotético caso del canibalismo sería hacer cambiar la percepción de la sociedad sobre esta práctica y para ello se contaría con la manifestación de caníbales que argumentando “libertad de acción y expresión” defenderían el consumo de carne humana y esgrimirían razones históricas, culturales, antropológicas. De manera paralela, estos antropófagos comenzarían a exigir sus “derechos” y el tabú con el que se veía el tema se iría difuminando.

Se pasaría entonces a una segunda fase: de lo radical a lo aceptable; en esta los caníbales buscarían por cielo y tierra teorías científicas para demostrar que su práctica no genera peligro y que “son libres de hacer con su cuerpo lo que les venga en gana” y que quienes se opongan a ello son de mente cerrada.

Etc, etc. Buscarían de paso, cambiar el nombre del canibalismo por uno menos repulsivo para legitimarlo ante la sociedad y legalizar la soez práctica.

Luego van a una tercera etapa: de lo aceptable a lo sensato y en esta promoverían ideas como que “comer carne humana está genéticamente justificado para los humanos” y a defender con todo tipo de excusas el canibalismo; en ese momentos, ya habrán captado la atención de los medios de comunicación, redes sociales, etc y serán entonces muchos los que tratarán de hacer ver la antropofagia como algo normal y serán tildados de intolerantes, por no decir “anormales” quienes no comulguen con ello.

Así pues se llega a la cuarta etapa de la “Ventana de Overton”: de lo sensato a lo popular, que sería cuando “influencer”, medios, redes, comienzan a “popularizar” el canibalismo y a minimizar cualquier sentimiento negativo o de rechazo que esto genere; compondrán canciones de apoyo al canibalismo, estamparán camisetas y quien sabe que otra suerte de acciones de mercadeo aprovecharán para “posicionar” el canibalismo.

Y finalmente la quinta y última etapa: pasar de lo popular a lo político; que es cuando la presión es tan grande, que comienzan entonces a promover iniciativas de ley para legalizar el canibalismo; quienes están a favor de esa práctica pueden consolidarse en el poder y hasta llegan a publicar encuestas indicando la favorabilidad del canibalismo, que finalmente es aprobado y quien no esté de acuerdo, tendrá que esconderse y callarse.

Como ven, no se trata de ser retrógrado, viejo, o estar desactualizado; estos tiempos cambiantes nos sorprenden cada vez más con decisiones u opciones insensatas que anteriormente ni siquiera se contemplaban pero que hoy hacen parte de la cotidianidad y quienes no están de acuerdo con ella, solo pueden quedarse callados, caso contrario serán lapidados por una sociedad sin valores ni principios.

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