El Presidente “CHACHO”

Artículo de opinión de: Horacio Garnica.

Horacio Garnica. Columnista de Río Noticias.

De lunes a viernes entre las seis y siete de la tarde; la televisión nacional presenta el sainete: EL PRESIDENTE “CHACHO”. Sainete escrito, dirigido y protagonizado por el Presidente de la República de Colombia. El ilustre “Chacho” es un actor estelar, sólo comparable con actores de la talla de: Sylvester Stallone en la película Rambo; Vin Diesel en Rápido y Furioso; Bruce Willis en Duro para Matar, o Chuck Norris en la película Fuerza Delta; entre otros connotados actores.

Gracias al coronavirus COVID 19; hoy el presidente “chacho” brilla en el mosaico de las grandes estrellas del teatro y de la dramatización y también le ha servido la pandemia “bendita” a su servicio, para bajarle resonancia a la escena de la “Ñeñe política”. De esa escena queda pendiente la Fiscalía General de la Nación, la no creíble Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes y la Corte Suprema de Justicia. “AMANECERÀ Y VEREMOS”.

A la hora indicada se abre el telón y aparece “el chacho” con una sonrisita de burlita frenada, acompañado de otros actores y actrices que le ayudan a upar su papel de “chacho” bonachón en el mencionado sainete. La primera escena del sainete se titula: “ABUELITOS DE MI CORAZÓN”. “El chacho”, lo primero que hace es fingir que quiere mucho a los viejos; incluso en un gesto actoral de “ternura” se pone la mano en el corazón, ordena y decreta de manera arbitraria que los mayores de 70 años no pueden salir de sus casas, con el argumento de cuidarlos y protegerlos. A esos mayores los llama peyorativamente abuelitos; abuelitos que según su brutal proceder es sinónimo de debilidad, minusvalidez, improductividad y de formar parte de una población vulnerable. Desconoce acaso el “chacho” presidente, que la población realmente más vulnerable en Colombia, en las actuales circunstancias, la constituyen: los líderes sociales, los defensores de derechos humanos y los desmovilizados de la FARC-EP.

A pesar de la magistral actuación del “chacho” presidente, hay una incoherencia en una de sus actuaciones al encontrarse enredado en su propio laberinto; porque por un lado considera a los abuelitos como indefensos, como fuera de combate en el ámbito económico, político y social; y por eso es necesario tenerlos encerrados según su absurdo parecer; pero por otro lado le obedece ciegamente al abuelito de 74 años Donald Trump; cuando por poner un ejemplo éste, le ordenó recibir en Colombia una Brigada militar, pisoteadora. de la soberanía nacional.

Anda mal el jovial “chacho” presidente obedeciéndole a un abuelito “decrépito” como Donald Trump. “No se crea su propia mentira”, señor director y protagonista del sainete de marras. Y, sabrá ” el chacho ” presidente que el susodicho sainete lo ha visto una galería de abuelitos “decrépitos”, según así los considera. No sé si ya el abuelito Trump, sabe cómo lo llama su obsecuente obediente.

Muchos son los arrugaditos abuelitos de 70 y más años; apenas han visto el sainete, se han sentido como entenados del “chacho” presidente, por el amor y la “ternura” que éste, les prodiga y porque suele decirse que los abuelitos vuelven a ser niños. ¡Que vainas tiene la vida! ¿Cómo así que “el chacho” quiera más a los abuelitos que lo que se quieren ellos mismos y sus familias?

Hay la certeza de abuelitos que han visto el mencionado sainete, que son más lúcidos e inteligentes que el arbitrario “chacho”. Además, tienen el privilegio de haber llegado a viejos; privilegios que no tuvieron inocentes jóvenes que vistieron con uniformes de guerrilleros para presentarlos luego, como trofeos exitosos de lucha gubernamental y militar anti subversiva; Abuelitos que les ha tocado enterrar a sus hijos y a sus nietos, víctimas de los empresarios de la política violenta y de la guerra, inspirados en la diosa Atenea.

Hay en Colombia un mosaico de abuelitos de diferente taxonomía que a lo mejor se sentirán atropellados y desconocidos al ser encerrados en sus hogares por orden del joven “chacho” presidente, en su estelar debut como actor. Ellos y ellas son entre otros y otras:
-Rudolf Hommes Rodríguez: 76 años. Administrador de Empresas y Economista, Ex ministro de Hacienda, es además columnista de varios periódicos y revistas; está más bravo que “el chivo mono”; (el chivo mono” fue un toro de raza criolla, bravísimo poco toreado en las corralejas de Córdoba por miedo a su bravura, a ese animal no lo apaciguaba ni “María Varilla”). Rudolf Hommes propone organizar un movimiento político de “autodefensa” (ésta es una puya) para no volver a elegir mocosos abusivos de nuestros derechos, como el derecho a la libertad; se refiere a los derechos de los abuelitos.

  • Humberto De La Calle: 73 años. Ex vicepresidente de la República, Ex Registrador Nacional del Estado Civil, Ex Magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Ex Ministro y Jefe del Equipo Negociador para el Proceso de Paz con las FARC- EP, ha dicho que es posible que salga primero de la cárcel “uribito” que los abuelitos a la calle.
  • Clara López: 70 años. Ex candidata presidencial y ex alcaldesa de Bogotá.
    -Omar Yepes Álzate: 82 años. Presidente del Directorio Nacional Conservador.
    -César Gaviria Trujillo: 73 años. Ex presidente de Colombia y actual presidente del Partido Liberal Colombiano.
  • Mario Hernández: 79 años. Empresario del cuero y la marroquinería.
  • Arturo Calle: 82 años. Empresario.
  • Luis Carlos Sarmiento Angulo: 87 años. Banquero.
  • Carlos Ardila Lule: 89 años. Empresario.
  • Manuel Elkin Patarroyo: 72 años. Científico.
    -Daniel Samper Pizano: 74 años. Periodista y escritor.
  • Nazhid Feriz: 71 años. Médico anestesiólogo y excelente compositor musical.
  • Emiliano Zuleta Díaz: 75 años. Acordeonero y compositor famoso de la música vallenata.
  • Claudia Blum Capurro de Barberi: 71 años. Canciller de Colombia.
  • Rodolfo Llinás Riascos: 85 años. Médico neurofisiólogo y profesor de reconocida trayectoria por sus aportes al campo de la Neurociencia.
  • Judith Emilia “Yudy” Henríquez Lux: 76 años. Actriz colombiana de cine, teatro y televisión.
  • Fernando Botero: 88 años. Famoso pintor, escultor y dibujante.
  • Margarita Vidal Garcés: 73 años. Periodista, escritora y presentadora de televisión colombiana, primera mujer en recibir el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar a la vida y obra de un periodista.
  • Tomás Alfonso “Poncho” Zuleta Díaz: 71 años. Cantante vallenato.
  • Alfredo Gutiérrez: 77 años. Conocido como “el monstruo del acordeón”. Es compositor, músico y cantante.
    De todo esto resulta pertinente hacer una pregunta: ¿saben ustedes por qué “el chacho” no encerró a los abuelitos de 60 años?; no lo hizo porque su mentor, su titiritero tiene 67 años. Y, ¿quién se atreve a encerrar a ese abuelito travieso?

Finge ignorar el presidente “chacho” en su papel actoral, que en la República de Colombia tienen más expectativa de vida los abuelitos que: los jóvenes líderes sociales; los jóvenes defensores de derechos humanos; los jóvenes excombatientes de la FARC-EP, y todos aquellos que piensen diferente a la cátedra política neofascista que nos quieren imponer con los neos “camisas negras”. Y, ante semejante despropósito el estelar “chacho”, al mejor estilo de la canción de nuestra insigne Shakira, permanece “ciego, sordo y mudo”; pero eso sí, malgastándose el presupuesto en millonarios contratos para engordar su ego y su vanidad, al pretender el posicionamiento de una imagen no merecida. “No se crea su propia mentira” “chacho” Iluso.

Si de verdad el “chacho” quiere tanto a los abuelitos; lo aconsejable es meter en el sainete al mechudo director del DANE, para que a pesar de sus inconfiables estadísticas; diga aproximadamente: cuántos abuelitos mayores de 70 años hay en el país, la clase social a la que pertenecen y la actividad que desarrollan. No se les ocurra meterse con los abuelitos de 60 a 69 años, porque en ese rango está “el titiritero”. Hecho este ejercicio estadístico; debe procederse a identificar a los abuelitos desamparados de sus hijos, de sus nietos y de sus familias; y, a otros que, aunque los atienden sus familias no lo pueden hacer en la mejor debida forma porque no tienen con qué hacerlo; abuelitos que día a día los mata el abandono, el hambre, las enfermedades, el menosprecio, las tristezas, la menesterosidad y la desesperanza; mientras el “chacho” presidente se ufana de ser el protector de los abuelitos de su corazón; pero de palabra, y no de hecho.

Ayude a esos sí; abuelitos desamparados, para que no tengan necesidad de salir a pedir limosnas unos, y otros a buscar “ganarse el pan” con el sudor de sus frentes arrugadas y con las dolencias de sus cuerpos y de sus almas, ya sin ilusiones distintas a tener algo que comer y a tener un calmante para el gran dolor de sus cuerpos y de sus almas. Y, ellos morirán parodiando al gran Rafael Escalona con su bellísima canción EL MEJORAL; al decir: ” Yo creía que un mejoral podría curarme este gran dolor. Pero que me va a curar si es una pena de amor”. No se les prodiga amor a los abuelitos desamparados, por eso los mata la tristeza.

El “chacho” presidente en la próxima escena denominada: EL OMNIPOTENTE, seguirá haciendo galas de sus cualidades de actor revelación, y tendrá que prepararse para hacerle frente a una “tutelatón” y a grandes movilizaciones de abuelitos mayores de 70 años; encabezada por: Rudolf Hommes, Humberto De La Calle y Clara López; en solidaridad asistirá el exsenador de la república nuestro muy apreciado Doctor Luis Carlos Avellaneda que aún no tiene 70 años; ahí teníamos senador para rato. Ya me imagino a los ilustres abuelitos coreando consignas y ojalá no los sindiquen de ser izquierdistas o de ser una manifestación infiltrada. Corearán:

  • Quiénes somos?
    Los abuelitos
  • Qué queremos?
    -¡Libertad!¡Libertad!¡Libertad!
    -¡Abajo el mocoso abusivo “chacho presidente!
    -¡Abajo!! ¡Abajo!,