Esa sensación de extrañar un abrazo

Artículo de opinión de: Adel López.

Vivíamos en el mundo en una carrera contra el tiempo, donde éramos los mejores para competir, rápidos para llegar al trabajo, rápidos para descansar y ligeros para volver a salir de casa a disfrutar del fin de semana con amigos, en algunos casos nos volvimos invisibles y borrábamos de nuestras prioridades a los más cercanos padres, hermanos, hijos, abuelos, familiares, vecinos, que son como de la familia. También, esos con los que a veces tenemos diferencias, pero son los primeros que corren en casos de emergencia. Esa sensación de extrañar un abrazo que hace días no damos a los más cercanos y no sabemos si podemos volver a dar, ese instinto de supervivencia que nos hace luchar para que esta adversidad no nos arrebate esa posibilidad de abrazar a quien deseamos y decirles lo mucho que los amamos.

Hoy me levante con ese vacío y sé que en su mayoría se identifican con mi sensación, con esas ganas de abrazar y ser abrazado, recibir esa energía y descarga que salva vidas, que recarga baterías y te llevan a levantar la cabeza para seguir adelante, aunque una cosa es querer hacer algo y otra saber que no se puede, por seguridad, por sacrificio y por amor, el no al contacto físico es ser responsable y el mejor mensaje que puedas dar cuando amas a los tuyos.

Así como extrañamos a nuestros padres, estos extrañan a nuestros hijos, pronto estaremos juntos y aprovecharemos el tiempo, dejaremos de ser invisibles y llenaremos de amor los hogares, las amistades, los conocidos, estamos aprendiendo a vivir un estilo de vida diferente, sin tantos lujos, vanidades, sin tanto consumismo, le damos la importancia que merece nuestra salud y el medio ambiente, valoramos lo poco o mucho que tenemos y le damos gracias a Dios por eso.

Hoy sentado en la terraza de la casa escuchaba desde lejos la palabra que predicaba el amigo Juan Mestra y con un tono airado pero certero decía “Lo más grave que nos está pasando en estos momentos no es la falta de comida, no es la falta de dinero, es la falta de Amor”  Y tiene toda la razón cuando tenemos amor en nuestro corazón esto no nos permite apropiarnos de lo que no es de nosotros y nos lleva a ser más humanitarios, no deja mal gastar el recurso que debe llegar a la población vulnerable y que se destinó para ello.

Envió en nombre de todas aquellas personas que hoy y todos estos días han sentido esa necesidad de manifestar lo mucho que  aman y extrañan a los suyos.

UN CALUROSO ABRAZO PARA TODOS Y NOS VOLVEREMOS A VER.

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