Estigmatizan y dividen

Artículo de opinión de Arianna Córdoba Díaz, Jefe de Programa de Comunicación Social – UNISINÚ.

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A mediados de los años 70 en las paredes de los baños de una universidad pública en Bogotá escribían letreros por este estilo: “hágale un favor a Colombia, mate un costeño”; aunque suena a broma y es posible que ninguno de nuestros coterráneos haya sido asesinado por indicaciones de tan soez frase, sí dejaba claro que la presencia de los oriundos de esta región incomodaba a los cachacos.

De una u otra forma nos estigmatizaron, nos querían hacer ver como los parias del país.

A finales del siglo anterior y principios del actual, cuando el paramilitarismo estaba en su apogeo, venían representantes de todos los medios de comunicación del país al Alto Sinú y en numerosas ocasiones señalaban que estaban en “la cuna de las autodefensas”, luego recogían sus cámaras y grabadoras y se iban muy campantes, desdibujando la realidad plena de Córdoba y en el país se concibió la falsa imagen que acá todos éramos paramilitares. Otra estigmatización sin sentido.

Igual situación se ha generado en otras regiones del país, que han resultado señalados como esto o lo otro, solo porque sí.

Ahora, a través de discursos sesgados y evidentemente planificados, parece que se quiere estigmatizar a los residentes de los barrios El Recreo y La Castellana, en Montería, insinuando que quienes allí residen son cómplices de la muerte pero que les van a otorgar un “perdón social” que algunos verán como el indulto de los reyes.

Qué mal, pero muy mal esa posición que además de estigmatizar, divide y claro, cuando divides reinas, como recita el dicho.

Esa obsoleta lucha de clases, esa necesidad obsesiva de zanjar diferencias, de enfrentar a ricos contra pobres no tiene asiento en Montería, donde se trasnocha tanto el empresario pensando de dónde va a sacar la plata para pagar la nómina del mes a sus empleados, como el señor que tiene que ver cómo consigue la plata para pagar la pensión escolar de sus hijos.

Aquí en Montería más son las cosas que nos unen que las que nos separan, los cortes de energía se dan en todos los sectores; hay buenos y malos vecinos en todos los barrios; al igual que en Mocarí hay calles en La Castellana y el Recreo que aún están sin pavimentar y la gente se levanta a las 5:00 am o antes para irse a trabajar o a estudiar en cualquiera viva en la cuadra que viva.

Flaco favor a nuestra convivencia es sembrar las semillas del resentimiento en Montería y en cualquier lugar del mundo; lo que todos queremos, vivamos donde vivamos es salir adelante y ser prósperos; y si se tiene la posibilidad de habitar en un sector mejor del que se está, pues se hace, sin que eso represente que se es un delincuente o mercenario.

Aquí lo que se requieren son oportunidades, no mendrugos de pan disfrazados en “clap”, aquí en Montería no hay cabida para más odios y divisiones, esa no es la esencia del cordobés de verdad verdad, es la esencia de los impostores.

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