Fue a negociar su pase con los Rodríguez y se encontró a expresidentes

La increíble historia de Alexander Posada, exfutbolista y hoy entrenador.

Alexander Posada era un defensor central recio, fuerte en el juego aéreo, duro, durísimo en el hombre a hombre. Y su carrera, que se desarrolló en equipos como Cortuluá, Pereira, Quindío y América de Cali, pudo haber despegado en el exterior de no ser porque el narcotráfico lo frustró.

La suya es la historia de muchos jugadores a finales de los 90 y comienzos del siglo XXI, que tuvieron relación con grandes capos que utilizaron el fútbol para lavar su dinero.

Tal como lo cuenta en el diario La Patria de Manizales, Posada recibió una oferta del América de México en el 2001, pero cuando quiso arreglar la transferencia descubrió una incómoda verdad: “su pase era propiedad de los hermanos Rodríguez Orejuela (Cartel de Cali), dueños del América de Cali; Rodrigo Tamayo, dirigente del Medellín, condenado después por lavado de activos, y Gustavo Upegui, dirigente del Envigado FC, asesinado después por vínculos con la mafia y la llamada Oficina de Envigado”, dice la fuente.

El jugador había sido incluido en un cruce de cuentas que lo puso contra la pared y lo obligó a ir a la cárcel de Palmira, donde estaban recluidos los hermanos Rodríguez Orejuela, para intentar un acuerdo a través de Amparo o William, esposa e hijo de Miguel.

“Allá íbamos los capitanes por algo especial, en esa época nos tocó a Jorge Bermúdez, Franky Oviedo y Jairo Castillo. Y me disfracé de médico, ingeniero o del Seguro Social para poder entrar”, contó.

Según La Patria, en a cárcel había oficinas, piscina, canchas y hasta un chef. Y allí, Posada dijo que coincidió, en una de sus largas visitas, con Andrés Pastrana y Ernesto Samper, expresidentes de Colombia: “Yo decía… y estos señores qué hacen aquí. Vi más personajes, pero no los voy a mencionar por seguridad”. Según su relato, sumados varios clubes, tiene cuentas por cobrar por más de 300 millones de pesos, que se perdieron porque siempre que quiso cobrar fue amenazado.

A pesar de su esfuerzo, la anhelada transferencia a México no se dio y Posada pasó por Millonarios, Deportivo Quito y Toronto Supra Portuguese, donde se retiró y se quedó a vivir en Canadá.  Hoy en día es entrenador.

Compartir en

Únete a nuestro grupo de Whats App