La estigmatización y el COVID-19

Artículo de opinión de Javier Vergara.

La palabra estigmatización no aparece definida en la real academia española, pero hace referencia a estigma, que la define como una marca en el cuerpo y es así, muchas veces dejamos marcas en las personas cuando las estigmatizamos, marcas de injuria, de calumnias que duelen. Ninguna persona debe ser estigmatizada porque esta contagiada con COVID-19 o por que se encuentra en cuarentena por sospecha, este estigma se puede asociar muchas veces a la falta de conocimiento que las personas tienen acerca de la enfermedad del COVID-19, como la manera como se transmite o se previene.

Esta falta de conocimiento a la vez genera temor de ser contagiado, pero lo que no saben muchos que ninguna persona es más propensa a transmitir el COVID-19 que otra.

Esta estigmatización tiene un componente muchos más psicológico en toda la población, primero porque genera un gran temor vivir en medio de una pandemia y segundo porque tenemos un instinto de supervivencia que nos lleva a ponernos en salvaguardia en cualquier amenaza. Una persona cuando conoce que la otra esta infectada extrema sus medidas prevención, por el contrario, cuando una persona conoce que la otra no está infectada relaja sus medidas preventivas.

De ahí que la estigmatización genera una falsa sensación de seguridad, debido a que nos cuidamos de aquellos que honestamente nos informan que están infectados y que debemos extremar nuestras medidas de protección, que de aquellas personas que son asintomáticas o que realmente saben que están contagiadas, pero nos mienten por el hecho de saber que serán estigmatizadas. Cuando vivimos estas dos situaciones los contagios pueden multiplicarse cuando relajamos nuestras medidas delante de personas que creemos que no están contagiadas, pero en realidad si lo están, pero nos han mentido. Lo más aconsejable es seguir la regla universal de pensar que todos podemos transmitir o contagiarnos de COVID-19 y mantener las medidas preventivas en todo momento.

Otro de los errores graves de estigmatización es la famosa aplicación donde ingresas y puedes saber si una persona esta contagiada o no, me parece la medida mas estigmatizante que pueda existir, ya que contribuye a dismunir el contagio, como les contaba anteriormente, lo que hace es extremar las medidas con aquellos que honestamente sabemos que están contagiados, lo cual es bueno, pero descuidamos las medidas con aquellas personas que están contagiadas o asintomáticas pero no lo sabemos.

Ahora, encontramos grupos de personas que, por su condición minoritaria y comunidades que de por si ya son estigmatizadas por su raza, étnicas, estrato social que deben afrontar la doble estigmatización por estar contagiados de COVID-19.

Además, nacieron nuevas formas de estigmatización o discriminación hacia el personal de salud, enfermos y familias que ya afrontaron la crueldad de la enfermedad. Pero en realidad más que afectar a la persona estigmatizada, lo que ocasionamos es el efecto contrario, afectando a toda la población en general, debido que muchas personas van a ocultar que tienen síntomas o padecen la enfermedad, obviar las medidas preventivas y disminución de las pruebas de detención, lo que aumentaría el contagio e incrementaría las muertes y las hospitalizaciones. Por otra parte, vivimos en un ambiente confinado y desfavorable para la salud mental, por ello, la estigmatización puede conllevar a que la persona se afecte física, mental y emocionalmente, sufriendo de depresiones, ansiedad, sentirse abandonadas, aisladas, heridas e incluso llevarlas al suicidio.

Existen responsabilidades que la población y los gobiernos deben aplicar para disminuir la estigmatización recomendadas por la CDC, como: Respetar la privacidad y confidencialidad de la información de quienes buscan atención médica y de quienes puede ser parte de alguna investigación de rastreo de contactos. Comunicar pronto el riesgo, o la ausencia de riesgo, relacionado con el contacto de productos, personas y lugares. Corregir el lenguaje negativo que puede causar estigma al difundir información precisa acerca de cómo se propaga el virus. Pronunciarse en contra de los comportamientos negativos, como las afirmaciones negativas en los medios sociales.

Asegurarse de utilizar imágenes en los comunicados que reflejen diversas comunidades en vez de reforzar los estereotipos. Usar los canales de medios, incluidos los medios sociales y de comunicación, para pronunciarse en contra de la estereotipación de grupos de personas que son estigmatizados por el COVID-19. Agradecer a los trabajadores de la salud, el personal de respuesta a emergencias y demás personas en puestos importantes. Sugerir recursos virtuales para los servicios de apoyo para la salud mental u otros servicios sociales para personas estigmatizadas o discriminadas.

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