Ojalá en cuatro años

Por Arianna Córdoba Díaz. *Jefe de Programa de Comunicación Social – Unisinú-

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Son millones de colombianos que no ven la hora que pasen rápido estas elecciones presidenciales; pues el cansancio, desgaste y fastidio que han generado algunas campañas es realmente de máximas proporciones.

Sí por la misericordia de Dios y el buen juicio de los electores pasado mañana en las urnas, dentro de cuatro años estemos abocados a nuevas elecciones presidenciales, es justo que las campañas de ese entonces no alcancen los niveles de odio y maldad que en esta ocasión han logrado y que por fin, el país pueda tener unos comicios realmente democráticos, con muy buenos candidatos, una elección en el que el voto sea por un candidato con el que realmente nos sintamos identificados, no votar por miedos o como dicen por ahí “a escoger entre dos males el menor”.

Ojalá que si en cuatro años tenemos elecciones para Presidente, ya se hayan retirado – o los hayan retirado- de la escena política esa cantidad de personajes dañinos que lo que cargan a sus espaldas más que logros es un prontuario escandaloso y que se camuflan en cualquier cueva, luciendo piel de oveja pero siendo realmente lobos prestos para el ataque.

Ojalá en cuatro años, tomando como ejemplo países como Japón, en donde se ha actualizado su código penal y los insultos en línea o redes sociales son considerados un serio delito que da un año de cárcel, ya cesen las redes sociales en Colombia de ser una cloaca en la que amparados en la “libertad de expresión” muchos usuarios agreden, amenazan y agravian a sus contradictores.

Ojalá en cuatro años no se orquesten campañas de desprestigio para acabar a punta de embustes y difamaciones a los candidatos contrarios; afirmaciones que son divulgadas hasta el cansancio por los “influencer” prepagos, por las bodegas alucinadas y que son replicadas por los incautos que les creen.

Ojalá en cuatro años las que piensan que las periodistas para destacarse requieren de sus encantos y no de su talento sean consciente de sus desaciertos; ojalá en cuatro años los integrantes de grupos ilegales que amedrentan a poblaciones para que voten por x o y candidatos, estén ya todos tras las rejas sin oportunidad de seguir delinquiendo.

Ojalá en cuatro años no nos amenacen con estallidos sociales si no gana tal o cual; ojalá en cuatro años no tengamos que ver alianzas en las cárceles para ganar votos; ojalá no tengamos que aguantar a los mismos y mismas de siempre anunciando cambio, cuando lo que el país requiere es que ellos se vayan para que el país cambie.

Ojalá Dios tenga misericordia de Colombia.

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