Primera C del fútbol colombiano sería una realidad en el año 2021

La Primera C en Colombia dejó de existir en el año 2001 por problemas económicos y vacíos jurídicos en su reglamento que beneficiaban a los clubes profesionales. Ante esto el presidente de Colombia, Iván Duque, piensa revivir este tema.

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Uno de los temas que se ha tocado durante los últimos meses en el entorno de los directivos del fútbol profesional colombiano es la creación de la tercera división o primera C, una movida que mejoraría el nivel de la segunda división y que serviría como catapulta para equipos regionales de crecer y encontrar talentos en regiones más pequeñas del país.

Precisamente, bajo ese contexto, el presidente Iván Duque mencionó este jueves en su habitual intervención televisiva que le ha indicado al ministro del deporte que gestione con Dimayor la creación de esta categoría para 2021 en el fútbol colombiano. Lo hizo haciendo referencia al municipio cundinamarqués de Mosquera, en el que estuvo para ‘Prevención y Acción’.

“Vemos ciudades como Mosquera con escenarios deportivos de calidad, vemos que la práctica del fútbol está creciendo en ciudades como Mosquera y otras ciudades pequeñas del país como varias en el pacífico que hay apetito de fútbol”, señaló en primera medida.

“Yo le dije al ministro Ernesto Lucena que se siente con el presidente de Dimayor y que nos pongamos en la tarea de construir todo el procedimiento para que en el año 2021 tengamos el nacimiento de la tercera división del fútbol colombiano, que sería la primera C; para generar la búsqueda de nuevos talentos porque es un mensaje para la juventud de nuestro país”, agregó en el marco de la reactivación.

Una de las ideas que ha surgido para la creación de la primera C es que varios clubes de la primera categoría tengan filiales de sus equipos en la tercera división y así incentivar la formación de jóvenes jugadores que no tienen espacio en el máximo nivel.

“Estoy totalmente de acuerdo con una idea que surgió para que haya Primera C en Colombia, es necesaria para nuestro fútbol. Hay jugadores jóvenes que se están perdiendo porque no tienen donde actuar. La C debe existir para madurar a los futbolistas”. Una Primera C aumentaría la competencia en Colombia, le daría más oportunidad a los jugadores jóvenes y presionaría a los de la B a armar mejores equipos. Poco se sabe de los clubes aficionados en Colombia, de allí es de donde salen los verdaderos cracks de nuestro fútbol. Hubert Bodhert, ex director técnico de Jaguares de Córdoba y actual técnico del Once Caldas.

Los clubes que pasaron de la Primera C a la A

Durante los años 90 hubo tres categorías en el fútbol colombiano pero todo acabó rápido. Es extraño que un país tan futbolero no tenga más torneos ascenso como en las diversas partes del mundo. Varios equipos lograron transitar en los tres campeonatos.

Durante los años 90 hubo tres categorías en el fútbol colombiano pero todo acabó rápido. Es extraño que un país tan futbolero no tenga más torneos ascenso como en las diversas partes del mundo. Varios equipos lograron transitar en los tres campeonatos.

Hasta 1991 nació en Colombia el Torneo de la Primera B para que existiera el ascenso y descenso. Ese mismo año inició la Primera C, a diferencia de la segunda división que era organizada por la Dimayor de esta se hacía cargo la Difútbol. La filial de Millonarios fue el primer equipo campeón pero los clubes que estaban en la A no podían tener representación en la B por lo que no ascendió.

Durante esos años hubo diversos ascensos de la Primera C a la B con equipos como: Deportivo Samarios, River Plate de Buga, Cooperamos Tolima y Real Floridablanca. La Primera C era considerada un campeonato netamente amateur, mientras que la B si era profesional y un club que cumpliera una serie de requisitos podía llegar a la Segunda División sin necesidad de pasar por la C.

A final de los años 90 comenzaron las disputas entre la dirigencia. La Dimayor no quería que sus clubes descendieran a una tercera división aficionada. Por ejemplo, en 1999 el Cúcuta fue último en la B y debía descender pero esto finalmente no se dio. Todo terminó en que en 2002 no se realizó el Torneo de la C y volvió de 2003 a 2010 pero como un campeonato sin ascenso a la B y que perdió importancia.

Deportivo Pasto

Se fundó en 1949 como un club aficionado y en 1995 participó en la Primera C. No ganó el campeonato pero ante la gestión del alcalde Antonio Navarro Wolff pudo conseguir que le dieran la ficha para participar en la B. En 1998 ganó la Segunda División y desde ahí solo volvió a la B entre 2009 – 2010. Ganó la Liga en el Apertura 2006 y ha sido su momento más importante.

Chicó

El equipo fundado por Eduardo Pimentel empezó a participar en la C en 1998 y ganó este torneo en el 2000 por lo que consiguió el ascenso. En aquel momento se llamaba Bogotá Chicó y estuvo en la B hasta 2003 cuando quedó campeón. Su primer año en la A lo jugó en Bogotá y a partir de 2005 se trasladó a Tunja para convertirse en el Boyacá Chicó. Ganó el Apertura 2008 y es el único club que ha ganado las 3 divisiones del fútbol colombiano.

La Equidad

Equipo bogotano que nació en los 80 y participó en el Hexagonal del Olaya y otros torneos aficionados. En 1993 inició su participación en la Primera C y en 2003 llegó a la B luego de que le dieran el reconocimiento deportivo y se afiliara a la Dimayor. En 2006 ganó la segunda División y jamás ha vuelto allí. Tiene 3 subcampeonatos en la A y ganó una Copa Colombia.

La Primera C del fútbol colombiano, una tarea pendiente desde hace 19 años.

Un estudio comparativo entre los sistemas de ascenso y descenso en las 211 federaciones adscritas a la FIFA dejó claro que Colombia es la única en el “top” 10 que no tiene tercera división. Desde diferentes sectores hay propuestas para revivirla.

Evitar la fuga y pérdida constante de talentos, impulsar el fútbol en las regiones, promover la competencia e incentivos económicos para no perder una categoría, y dejar de ser uno de los países más atrasados en la organización de la rama aficionada son algunos de los propósitos del regreso de la Primera C (tercera división). Un estudio sobre las 211 federaciones nacionales, realizado por Hernando Arias, profesor y doctor en Ciencias del Deporte, concluyó que Colombia es la única dentro del top 10 del ranking FIFA que no tiene ascensos ni descensos de segunda a tercera categoría. Un problema que, según fuentes consultadas, no se ha solucionado por los problemas políticos y de poder dentro de la FCF.

La Primera C en Colombia tuvo vida en 1992, cuando se creó un torneo que tenía una etapa departamental, luego regional y una final nacional que permitía el ascenso a la segunda división de equipos que estaban haciendo el tránsito a la profesionalización. De ahí surgieron instituciones como Expreso Rojo, La Equidad y Boyacá Chicó, entre otros, que hoy son parte de los 36 clubes de la Dimayor. Sin embargo, todo se vino a pique en 2001. Si bien no abundaban los recursos, la principal razón fue que los equipos profesionales, al ver que el Real Cartagena podía descender a la Primera C, se valieron de un vacío jurídico para evitarlo y establecer que ninguno de ellos podía bajar a esa categoría.

Entre las principales ideas para fortalecer la tercera división y no entorpecer los procesos formativos de los jugadores está que los equipos profesionales, si tienen la capacidad administrativa y financiera, creen filiales que jugarían hasta la segunda división para evitar que tengan dos cupos en primera. “Lo importante es reglamentar que un equipo filial no pueda ascender a la primera así quede campeón. Eso le convendría al fútbol colombiano y sería el taller para terminar de pulir a los jugadores para los equipos profesionales. En este momento un sub-20, si no es demasiado sobresaliente, no llega a primera y termina perdiéndose porque los equipos no lo pueden ubicar en otras partes”, recalcó Arias.

En contraste, el presidente de la Dimayor, Luis Fernando Jaramillo, afirmó que, si bien es muy importante incentivar el fútbol base, cree que Colombia no está preparada para otra división. “Eso implicaría recursos y más apoyo por parte de entes gubernamentales para mejorar escenarios deportivos. Esto puede darse a largo plazo, por lo que es mejor consolidar los clubes de segunda división. En materia de competencia es necesario revisarlo en detalle, porque implicaría más partidos y mayores retos logísticos. Adicionalmente, los calendarios actuales están muy apretados y lo ideal es tener un producto de calidad. Hay que revisar cuidadosamente estos temas. No sé si exista voluntad por parte de los clubes profesionales, hay que hacer las consultas para conocer sus puntos de vista”, admitió Jaramillo.

Otro beneficio de una tercera división es que genera desarrollo en las regiones. “En 162 municipios del país hay estadios. La infraestructura la tenemos. Nuestra idea es que el fútbol aficionado nazca en una cuarta división y dejar en stand by la tercera, en la que convocaremos a cerca de 360 clubes a nivel nacional. Y que del cuadro de honor de esa cuarta división, de treinta o veinte equipos, se genere la tercera. Esos clubes deben cumplir con los requisitos de licenciamiento de clubes aficionados; es decir, que de antemano sepamos si van a poder aguantar la carga económica y logística que genera competir a nivel nacional. Debe existir una articulación desde lo público, lo privado y recursos propios de los clubes”, agregó Guapacha.

Según González Puche, es una oportunidad para fomentar el trabajo, que no solo beneficia a los jugadores, sino que también impacta a los árbitros, entrenadores y el mismo comercio de las regiones. “Hay que usar una infraestructura que se está pudriendo y cayendo. A nivel regional está la clave para el desarrollo de la tercera división, porque hay una cantidad de municipios en los que no hay fútbol organizado. El trabajo que realizan las ligas locales es muy limitado en las ciudades intermedias. En algunas no hay ningún tipo de actividad. A través del fútbol también se da empleo. Esto vuelve a activar la mano de obra y la promoción de nuevos talentos”, explicó. Sin embargo, la financiación sigue siendo el principal obstáculo.

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