Un nuevo salón de clase llamado Zoom

Un nuevo salón de clase llamado Zoom. Artículo de opinión de: Adriana Araque Bermúdez. Ha sido docente de la Universidad de la Sabana. Universidad Los Libertadores. Trabajó como Gerente de pedagógica de proyectos en Edupol.

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No cabe duda de que la llegada del Covid-19 impacto de muchas maneras a la educación y muy particularmente al ejercicio de la enseñanza. Mas allá de la cantidad de herramientas tecnológicas que tuvo que aprender el docente o de las acciones y actividades que tuvo que inventar para captar la atención de los estudiantes, lo que hizo la pandemia fue exponer las prácticas pedagógicas que ejercen los docentes a través de un nuevo salón de clase llamado: Zoom, Meet o teams y claramente permitió que agentes externos observaran su profesionalismo a la hora de enseñar.

La censura que evidenció y vivió una estudiante de la universidad del Rosario por parte de uno de sus docentes por manifestar su dolor frente a lo que está viviendo al país, nos hace cuestionarnos frente a lo que pasaba en los salones de clase antes de que se implementara la educación on -line, ¿Quiénes son nuestros docentes? ¿Comprenden cuál es su verdadero rol en la formación de los estudiantes? ¿Saben desarrollar pensamiento crítico, autonomía, decisión, liderazgo?

Con acciones como las expuestas y las de algunos otros docentes que tomaron la misma posición y que fueron denunciados en las redes, identificamos claramente que el reto no está en que los docentes aprendan a manejar herramientas tecnológicas para “amenizar” sus clases, el reto está en que comprendan qué es la docencia, cuál es su rol en los procesos formativos y en la sociedad y sobre todo que aprendan a orientar de manera adecuada, respetuosa y asertiva los procesos de pensamiento de los estudiantes.

Enseñar es una actividad que va mas allá de transmitir información o diseñar un power point, la buena docencia consiste entre otras en saber gestionar los intereses de los estudiantes, generar motivación, autonomía, criterio, empatía, seguridad y autoestima. Nos falta mucho!

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