Vida después del covid: Roberto Domínguez

En mi corto proceso que llevo escribiendo, me he dejado impactar por las historias, me he permitido sentir todas las emociones que se generan al escuchar las vivencias de las personas. Me he atrevido a improvisar, a no armar una pregunta y mucho menos pensar en una posible respuesta, a no indagar sobre la persona, sino, que tanto el entrevistado como yo nos disfrutemos la entrevista y ambos podamos aprender.

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Soy consciente de que quizás vaya en contra de un “estilo periodístico tradicional” y que, a la vez esté revelando uno de mis secretos para escribir. Hoy les traigo una historia, no menos importante, ni más importante que las anteriores; pero, si es una que me generó un revoltillo de sentimientos en solo tres horas.

El protagonista de hoy es un señor oriundo de Chinú, Córdoba, tiene 49 años y miles de historias por contar, razón por la cual esta historia se divide en dos, la primera parte será el final y el próximo domingo, 01 de agosto, saldrá el inició. (No se preocupen, no se van a confundir). Roberto José Domínguez Flórez, es el intérprete de esta historia.

La cita se dio de manera virtual, era un jueves 14 de julio, ese día me desperté feliz, porqué entrevistaría al señor, Roberto Domínguez, quien desde meses atrás habíamos cuadrado la entrevista, iban siendo las 3:30 de la tarde y ya estaba todo organizado, la entrevista empezaría a las 4:00, mi persona estaba rogando que no se fuera la luz, que el internet fluyera, y así fue, empezamos a las 3:55. La conversación que sería de una hora, tardo tres horas, el tiempo paso volando y yo, ni cuenta me di. Hablamos de su familia, de su loco amor apasionado por las historietas, los comics y los carros, de su enamoramiento con su esposa, del nacimiento de sus hijos, y su vida después del COVID 19; a la larga me conto solo una pequeña parte de todo lo que es su vida.

Contexto: Roberto Domínguez, es padre de cuatro hijos, docente de dos colegios en Montería, y casado desde hace 21 años con la señora, Luz Marcela Izquierdo.

¿Cómo se contagió de Covid 19?

“yo realmente hacia todo lo posible por no salir, de hecho, ni salía de casa, no sé ni como me contagie” Afirma, Roberto Domínguez, seguido a esto comienza a relatar que, el 07 de julio del 2020, se encontraba compartiendo el cumpleaños de su suegro, cuando comenzó a tener dificultad respiratoria y una tos frecuente, de inmediato un amigo que es médico le recomendó unas terapias. Al día siguiente, es decir el día 08 de julio no sintió mejoría, así que su esposa decide acompañarlo al hospital del municipio, en Chinú.

¿Qué le hicieron en el hospital de Chinú?

Cuando llegaron al hospital lo atendieron, y lo estabilizaron puesto a que había llegado con saturación en 65, bastante baja. El médico le dice que lo tendrán que trasladar a un lugar donde le brinden una atención mucho mejor de la que le están brindando allí. “aquí no te podemos atender bien porqué este es un hospital de bajo nivel” afirmó Roberto, que así le dijo el doctor. Una vez escucha esto le comenta a su esposa, que, no quiere que lo remitan para otro lado, solo para Montería. Pues la remisión estaba para Lorica. El doctor luchó para que le dieran el traslado a Montería, hasta que la clínica del Río le dió Luz Verde para recibirlo. De inmediato movieron papeles para el traslado, la esposa, un médico y el chofer, se montaron en la ambulancia y se fueron rumbo a Montería.

¿Qué pasó cuando llegó a la clínica del Río?

Cuando llegaron a Montería, nunca se esperaron la reacción de los médicos de la Clínica del Río, “sorpresa que nos dimo allá, en Clínica del Río cuando llegamos, como a las 11 de la mañana del día 8 de julio, no dijeron que no podían recibirme allá, porqué yo tenía el carnet de Medicina Integral, entonces la enfermera dijo que no había de otra que llevarlo a Medicina Integral por urgencia”, de inmediato se fueron para Medicina Integral, iban con el miedo de que no lo recibieran, pero, lo aceptaron.

¿Qué le hicieron cuando llegó a Medicina Integral?

Recuerda que los primero que le hicieron fué la prueba de covid 19, la cual salió positivo, seguido a esto le dice la enfermera “Don Roberto, le tengo mala noticia, salió positivo para Covid 19, vamos hacerle una placa de pulmón para ver como salió”, ya eran las 10:00 de la noche y el no se sentía enfermo, pero si tenía dificultad para respirar. Cuando le entregaron los resultados de la placa el médico le dijo “está bastante complicado, tiene los pulmones bastante cogestionados, vamos a proceder, pero, lo tenemos que internar en UCI, (Unidad de cuidados intensivos) creo que va a necesitar intubación”. Hasta este momento recuerda con perfección.  De allí para adelante solo recuerda que le quitaron la ropa, le pusieron un paño desechable, todo lo que tenía lo guardaron en una bolsa. A la esposa, Luz Marcela, le dijeron que se fuera para la casa.

¿Sintió algo mientras estaba en UCI?

Hay algo que se debe destacar y normalmente no todas las personas suelen tener, Roberto, tiene elocuencia, tiene voz firme, en momentos pareciera que estuviese leyendo las respuestas, es increíble, nunca gagueo, no hizo uso de las muletillas que normalmente las personas solemos tener.

Ante la pregunta, tiene presente que una vez ingresó a UCI, recuerda que tenía sueños muy vividos “en los sueños yo Moria y resucitaba, en ese son morí tres veces, resucité tres, y en ese son fueron varias intubaciones la que me hicieron, más porqué me mantenían sedado”, esto en relación a la vida real, fueron 4 entubaciones.

¿Cómo fue su proceso en la UCI?

Dentro de las pocas cosas que recuerda relata qué, en la última intubación había mejorado bastante, recuerda que la enfermera le dijo que le iban a quitar la intubación, pero, lo debían mantener amarrado a la camilla porqué se estaba quitando todo lo que le ponían. Roberto le pregunta:

  • “¿Por qué me tienen así?”
  • La enfermera responde muy amablemente y le dice:
  • “mire señor Roberto, “usted si se acuerda que ingreso aquí y le dijeron que tenía covid?”
  • Roberto responde, “sí”
  • la enfermera le dice, “bueno el COVID le desato a usted una neumonía crónica y le complico mucho lo pulmones. Si usted se quita lo que tiene encima, usted se muere ¿usted se quiere morir?”
  • Roberto responde “no”
  • La enfermera: “entonces por favor colabórenos. Déjese atender para que usted puede mejorar”

Después se complicó nuevamente y el médico le dijo, lo último que faltaba por hacer es el proceso de traqueotomía, “ese proceso consiste en que te perforan la garganta por donde sumergen un tuvo que llega a la tráquea y colocan otros aparatos que son los que van a respirar por ti”, fue la explicación de, Roberto, que a la me enseñó la cicatriz causada por este examen.

En este momento se me aguaron los ojos y casi no logro seguir la conversación, se me hizo un nudo en la garganta, las lágrimas me rodaron por mi mejilla, así seguí, conmoviéndome mucho mas de su proceso. No lo niego, hubo un punto donde casi le digo que paráramos un momento porque estaba muy conmovida, pero preferí seguir.

 

Después continúa diciendo que en la última entubación, un amigo sacerdote, era conocido de la persona encargada de la Unidad de Cuidados Intensivos de la Clínica Integral, entonces como él era muy amigo de esa persona, lo llamaba casi que diario, a pedirle reporte de  la salud de Roberto, también porqué el encargado de la UCI tiene un hijo estudiando en juan pablo II y al cual le da clases. “recuerdo que el señor cuando yo salí de todo esto, se acercó y me dijo: profe, mi hijo todos los días me decía que lo salvará, porque es un buen profesor, y créame que yo estaba pensando en su situación porque es bastante delicada, si usted llegaba a fallecer aquí, yo no tenía cara con que decirle a mi hijo que usted había fallecido”. Roberto no sabia ni que decir en ese momento, nunca pensó que sus estudiantes le tuviesen tanto cariño.

Ese mismo médico, o enfermero, fue quien llamo al sacerdote y le comento que le iban hacer una 4ta intubación, algo muy peligroso, “ya nosotros como humana y medicamente hemos hecho todo lo posible por este paciente. Créame padre que hay que orar mucho porque si este paciente mañana amanece con vida, es un milagro y hay que darle muchas gracias a Dios” afirma Roberto que su amigo sacerdote le comento.

Hospitalizado en total duró 52 días, de los cuales 38 días en UCI, 15 días con el proceso de traqueotomía y los últimos días en la sala de recuperación. Ante todo esto, era imposible no llorar, limpiarme las lagrimas con una servilleta era lo único que podía hacer en el momento.

¿Qué sintió cuando le ganó la batalla al COVID?

Se hecha a reír, y dice que, “en este aspecto pues fueron tantas las emociones, fíjate que, después de todo ese proceso, lo último que hicieron fue la traqueotomía, entonces yo recuerdo que ya tenía como 5 días de habérmela hecho y la enfermera llega y dice, don Roberto, ¿cómo amaneció? Yo le digo, bien gracias a Dios, me siento bastante mejor, la enfermera dice, le tengo buena noticia, lo vamos a cambiar de piso, ya lo vamos sacar de aquí de UCI porque ya usted está recuperado, lo vamos a mandar a que se recupere a una sala de cuidados intermedios, allá va a estar en cuarto, va estar más cómodo”. Posteriormente con mucha felicidad, voz mas firme, afirma “yo recuerdo que cuando me llevaban en la camilla para sacarme de allí, las mismas enfermeras, que desafortunadamente no pude grabar el video, ellas me colocaron  un papel en el pecho, que decía, paciente recuperado de covid, me hiceron calle de honor y eso para mi fue una emoción muy grande, muy nueva, sinceramente yo nunca había sentido lo que en ese momento estaba sintiendo, fue una mezcla de alegría, de sentirte vivo, de tristeza de tantas cosas”.

Roberto, en su proceso se dio cuenta de muchas realidades que las personas que están afuera del hospital, de la clínica, no se dan cuenta y mucho menos valoran, “cuando tu estas en UCI y estas consiente, te das cuenta de lo que sucede allí, mira que, los médicos, los enfermeros, todas las personas que te entienden, cuando pierden una persona, cuando pierden un paciente, eso a ellos los deprime, los entristece (…) recuerdo muy bien que un día ingresaron a una niña y a una señora  y ambas con COVID, no recuerdo si fue la niña o la señora a la que al momento de hacerle una transfusión, falleció y los médicos como si fueran perdido un familiar, también lloraron, también se entristecieron”

¿Qué sintió cuando vio a su esposa después de tanto tiempo?

“el día que vi a mi esposa fue el momento más emotivo para mí, yo recuerdo que estaba en pieza de recuperación en intermedia, y me dicen, señor Roberto, tal parece que hoy lo vamos a pasar para una pieza de recuperación porque ya usted está bien”. Allí tiene la ventaja de tener una visita.  “Daniela, sinceramente te digo algo, dentro de mi mente yo pensé que no estaba en Montería, sino en Sahagún, yo me doy cuenta que estaba en Montería cuando llego a sala  y me asomo por la ventana, y veo que esta el Makro, y es cuando me doy cuenta que estoy en Montería” Los sueños tan vividos lo hicieron pensar eso. “yo recuerdo que, en uno de esos sueños, yo ya estaba recuperado. Me había venido para Chinú, y que había hecho un sembrado grande de patilla, maracuyá y muchas cosas, también que en esos días me enferme, me dio una gripa y el medico decidió, trasladarme para Sahagún”, lo que Roberto nunca se imagino es que eso sueños vividos se convertirán en una predicción de futuro. Mas adelante se explica el por qué.

Cuando le dicen, “señor Roberto, llegó su familiar, abrieron la puerta y entró Luz Marcela, eso para mí fue grande, es como si fuese visto un ángel. Te cuento que me sobraban las ganas de abrazarla, me sobraban las ganas de besarla y todo, pero la condición en la que estaba y lo que había vivido era imposible. (…) cuando ella llega, yo le pregunto, luz marcela, ¿acaba de llegar de Chinú?, y me dice ella, no, yo me la pase aquí, pendiente de ti, y le digo yo, tu tienes quince días de estar aquí en Montería, y me dice ella, no, llevo 52 días aquí cuidándote. Yo no sabía que tenía 52 días en la clínica”. Las cuentas de Roberto, eran de 15 días.

El momento más especial fue cuando le quitaron las cosas de la traqueotomía, el medico llego a los tres días de haberlo anunciado para quitarle esos aparatos.

¿Qué sintió cuando llego a su Municipio?

En el momento tenía la camiseta con la que salió, la camiseta del Arcángel, San Rafael al cual su familia fue muy devota. Su llegada muy increíble, todos con la camiseta, le hicieron una calle de honor con bombas blancas, aplaudiendo. Cuando describe el momento dice, “te voy a comparar las cosas con lo que leo, como si fuese sido un super héroe que había acabado de llegar de una batalla muy grande”, ya que él es amante a los comics, por esto la comparación.

¿Qué secuelas te ha dejado el COVID?

Hasta el día está sufriendo las secuelas del COVID. Tanto así que tardó 6 meses en dejar las muletas y lograr caminar solo.

En abril del presente años, cuando pensó que estaba recuperado, comenzó a sentirse cansado, agitado, pero algo no normal, hasta que un día debía asistir a una cita médica de revisión y cuando llegó, el médico de turno lo traslado de inmediato para el municipio de Sahagún, así como lo había soñado en UCI, allí le realizaron varias pruebas de COVID y todas arrojaron negativo. Seguidamente lo internaron en UCI debido a que estaba presentando una fibrosis pulmonar la cual debían tratar con respiración artificial y medicamentos especiales. Así paso 10 días, ganando una batalla más, como él mismo dice, Dios les da las peores batallas a los mejores soldados.

Actualmente, está a la espera de un estudio que se llama radiografía contrastada de alta resolución para que el neumólogo le determine si va a quedar oxigeno dependiente. Por ahora debe pasar con inhaladores y su tratamiento a la piel de la letra.

Esto es una muestra de que los milagros existen, que, con FE, todo es posible. Señor Roberto Domínguez, mil gracias por permitirme conocer su historia y darla a conocer. ¡GRACIAS!

Por: Daniela Ríos Guarín.

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