Importancia de la acción de tutela en Colombia

La acción de tutela es el mecanismo por excelencia en Colombia para la protección de los derechos fundamentales preceptuados en nuestra carta magna. En efecto, la Constitución Política de 1991 la establece en los siguientes términos: “Toda persona tendrá acción de tutela para reclamar ante los jueces, en todo momento y lugar, mediante un procedimiento preferente y sumario, por sí misma o por quien actúe en su nombre, la protección inmediata de sus derechos constitucionales fundamentales, cuando quiera que estos resulten vulnerados o amenazados por la acción o la omisión de cualquier autoridad pública”.

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También se predica que “La protección consistirá en una orden para que aquel respecto de quien se solicita la tutela, actúe o se abstenga de hacer. El fallo, que será de inmediato cumplimiento, podrá impugnarse ante el juez competente y, en todo caso, éste lo remitirá a la Corte Constitucional para su eventual revisión”.

La acción de tutela ha sido innegablemente un gran avance en el plano jurídico de nuestro país. En la actualidad las personas pueden utilizar este mecanismo jurídico como una herramienta pertinente y eficaz para la defensa y protección de los Derechos constitucionales fundamentales (Contemplados en el Titulo 2 de Constitución política de Colombia.) siempre y cuando no se disponga de otro medio judicial para reparar o evitar el daño, salvo que se utilice como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable.

Hoy en día se puede ver como el uso de este importante instrumento jurídico ha ido aumentando entre los miembros de la sociedad, las características dela acción de tutela hacen que sea un medio efectivo, económico y eficaz en la mayoría de los casos para la reclamación de los derechos constitucionales fundamentales. Una de ellas es su inmediatez, pues el juez deberá resolverla en un término de 10 días hábiles, pero cabe decir que sólo procede cuando no exista otro medio de defensa judicial, a menos que la protección sea urgente porque busque evitar la ocurrencia de un perjuicio irremediable, como por ejemplo cuando se le está vulnerando a alguien el derecho a la vida por parte de una entidad de salud, el reclamante puede acudir a este recurso debido a la urgencia manifiesta del asunto. Muchas personas al momento de accionar no toman seguir el debido proceso y muchas veces por eso se le es negado el derecho a la ejecución de este instrumento, por cuanto, existiendo otros mecanismos pertinentes para la protección de Derechos, acuden de lleno a este amparo constitucional.

Otra de las ventajas dela acción de tutela es que cualquier persona puede hacer uso de este mecanismo, incluso los menores de edad y tiene la facilidad de que no se requieren abogados ni formalidades escritas, es decir que no requiere muchos protocolos para su protección ya que cualquier persona puede interponer dicho mecanismo en amparo de sus Derechos constitucionales fundamentales.

Es así que la acción de tutela es considerada como una fiel herramienta constitucional al servicio de aquellos a quienes se les ha vulnerado sus derechos fundamentales por acción u omisión de entidades públicas o de particulares ejerciendo funciones administrativas. Para mi concepto, es la más efectiva herramienta de defensa de los derechos fundamentales y el artículo más popular y más invocado de la Constitución de 1991. A partir de su aparición se convirtió rápidamente en una medida de uso común, en el mayor hito de la nueva Constitución y, a la vez, en el mecanismo que dio a conocer masivamente. La Carta Política definitivamente pensó en su deber ser democrático dentro del marco del Estado social de Derecho acercando este instrumento constitucional, como ninguna otra en la historia, a todos los colombianos. Artículo de opinión de Jesús Fernández Dix

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