‘La nueva normalidad’

Después de estar confinados varios meses, las autoridades nos anunciaron que íbamos a entrar a la etapa denominada ‘La Nueva Normalidad’, nada más que un jolgorio de palabras bonitas para decir que es el regreso a las actividades con pocas limitaciones. En esta etapa el comportamiento y autocuidado ciudadano es fundamental para evitar contagios y rebrotes de Coronavirus.

El Covid-19 ha sido en las últimas décadas una de las amenazas más fuertes que ha puesto en riesgo la salud de la humanidad. Muchos son los sacrificios que los colombianos han tenido que hacer, y demasiado grande es el impacto que se ha ocasionado en la economía de los hogares y de las empresas.

Lo que todos deben tener claro es que el Covid-19 no ha desaparecido, y que su permanencia aún causa incertidumbre y temores justificados. También se sabe que su capacidad de propagarse ha disminuido y que con ciertas falencias el país ha avanzado en el manejo de la situación, empezando por el comportamiento adecuado de los colombianos.

La entrada de la ‘Nueva Normalidad’ tiene como razón las afectaciones y estragos que ha producido la pandemia por Coronavirus, la falta de ingresos por la pérdida de empleos y suspensión de cientos de actividades comerciales. Por ello, atrás quedan por ahora las restricciones a la circulación, a la actividad comercial, cultural y empresarial, con el ánimo de resarcir el duro golpe al bolsillo de los colombianos.

Por ahora regresan el 95% de las actividades económicas y por ahora se suspenden las aglomeraciones de más de 50 personas, los bares o los deportes colectivos. Otro que se abre aunque de forma paulatina, es el transporte aéreo nacional y se amplía al 50% el uso del transporte público terrestre, lo que significa libre circulación en todo el territorio nacional.

La reactivación de la vida social y las actividades económicas que generan ingreso a millones de colombianos, dependen en gran parte de ciertas disposiciones que aunque parezcan sencillas terminan siendo determinantes para el bienestar de las personas. Me refiero al uso del tapabocas, el lavado de manos, esta última no era una costumbre muy arraigada en la mayoría de las personas, pero sellará la vida de las generaciones venideras. De todo esto podemos decir que la responsabilidad individual hará que cualquier medida sea efectiva en su finalidad.

La crisis provocada por el Coronavirus trajo profundas afectaciones en la vida social y la convivencia de las personas, que difícilmente serán reemplazadas por las computadoras y la virtualidad.

Con la ‘Nueva Normalidad’, el país puede comenzar a recuperar sus condiciones, y así, las actividades volverán, aunque con pocas excepciones. Desde ahora, la responsabilidad, que está en manos de cada uno de los colombianos, facilitará el retorno a la normalidad, pero si ese retorno no va de la mano con ella, sin duda vendrá un regreso trágico de contagios y una pandemia poniendo una crisis más aguda.

Tenemos la virtud de tener en nuestras manos recuperar nuestra vida y con seguridad podremos decir que la época más dura de nuestras vidas la hemos superado. Con optimismo, con buena cara al mal tiempo, y con la esperanza puesta en Dios tendremos la victoria sobre esta crisis. ¡Póngale fe!

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