No siempre el que pega por detrás, paga

Artículo de opinión de Francisco España.

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Otro de los mitos en la temática de accidentes de tránsito es el famoso “quién pega por detrás paga”, pues si bien es cierto que la naturaleza misma de conducir “es ir hacia delante” y en esa lógica quien tiene el control o el deber de cuidado es el conductor y por ende la obligación de detener la marcha del automotor para evitar golpear a los vehículos que en la vía y por el mismo sentido transitan, lo cierto es que pueden existir distintas circunstancias que convergen en el accidente de tránsito o evento especial no programado como lo llama el manual de señalización (EENP) Resolución 1885 del 2015.

Para los estudiosos de esta temática que tanto me apasiona y del la cual soy docente, está claro que los accidentes de tránsito no pueden ser tomados folclóricamente a la ligera, todos los casos son distintos y los matices de allí se desprenden juegan un papel determinante en lo que respecta a la responsabilidad de los sujetos.

Queda no solo en ridículo, sino también corto el profesional o investigador que solo se limita al factor vía, vehículo o humano, pues el abanico de posibilidades que se ramifica de una buena investigación opaca los tres referentes, como por ejemplo yo podría hablar del factor legal como un componente determinante en situación sugerís, pero no será motivo de estudio en este post.

El gran Bladimir Ochoa, profesor de seguridad vial sostiene en sus intervenciones que la seguridad vial es determinante para la disminución de los accidentes de tránsito y que gran parte de su génesis es el desconocimiento de la misma no solo por el conductor, peatones o empresas prestadoras del servicio de transporte, sino también de quienes diseñan el amoblado público o se encargan de su mantenimiento, situación que podemos verificar en cualquier calle o vía de Colombia.

Ahora bien, no existe norma que establezca la tan arraigada frase “quien pega por detrás paga” que entre otras cosas está presente en el imaginario colectivo, es asqueroso escuchar de un profesional del derecho.

Es importante aclarar que el IPAT (Informe Policivo de Accidente de Tránsito) contiende una descripción técnica de los hechos materia de investigación que en su página 3 el croquis o bosquejo de lo sucedido es un punto de partida para la investigación, pero incluso la misma resolución 001168 del 2012 establece la posibilidad con posible causa del accidente en el número 3.2. la hipótesis 119 que se entenderá como “Frenar bruscamente” entendida como detenerse o frenar repentinamente sin causa justificada, dejando claro entonces desvirtuada la premisa que quien “pega por detrás paga”.

Para finalizar en estas situaciones “las huellas de frenado” son determinantes para construir una buena hipótesis de lo sucedido, recomiendo a pesar que llegue la autoridad tomar fotografías del lugar y videos, sobre todo a la superficie donde evidentemente existió un contacto de fricción debido a lo imprevisto de la frenada las cuales pueden variar teniendo en cuenta de la superficie húmeda, sobre pavimento o superficie seca con la finalidad de aplicar una técnica forense creada por el investigador DAVID CHAPMAN en 1930 en los Estados Unidos y que sin duda podría ayudarnos.

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